En el municipio temen que el cierre en AMBA dispare un éxodo hacia Mardel

El intendente resolvió que a partir de la medianoche de hoy no puede ingresar a la ciudad nadie que no haya gestionado previamente un permiso especial en la municipalidad.

Funcionarios municipales mostraron preocupación por la posible llegada masiva de personas a Mar del Plata ante el anuncio de un cierre estricto de la circulación en la zona AMBA y adelantaron que los controles de acceso a la ciudad serán extremadamente rigurosos.

“El problema es la “ventana” de estos cuatro días porque el mismo Presidente alentó el aprovisionamiento antes del 1° de julio. Uno debe pensar que habrá cierta relajamiento en el AMBA para permitir a la gente comprar provisiones, todo lo que contrario a lo que deberá hacer Mar del Plata”, señaló una fuente municipal.

Rodolfo Iriart, coordinador del Ministerio de seguridad y a cargo de la logística de retenes en las rutas, agregó que los días viernes aumenta el flujo de automóviles. “Los días viernes de pandemia son los de más tráfico en las rutas de la Costa Atlántica, además está aumentando considerablemente la cantidad de vehículos que buscan ingresar a las ciudades sin circulación viral”, publicó en su cuenta de Twitter.

Desde la 0 hora de este sábado, y en el marco del endurecimiento de los controles de acceso tras el episodio del joven cordobés que logró vulnerarlo contagiado y con documentos ajenos, regirá un nuevo requisito. Quien quiera ingresar deberá exhibir un permiso municipal previamente tramitado en mardelplata.gob.ar/solicitudfuerzamayor

“En la Autovía 2 estos cuatro días serán a cara de perro en las entradas,. Dependemos de nosotros. Será durísimo todo y a cara de perro. Pero sin el permiso municipal nadie entrará a la ciudad”, sostuvo Iriart.

En las cercanías del intendente, aunque en voz baja, se insistía en fortalecer al máximo los controles «para evitar cualquier picardía de quien quiera sacar una ventaja, hacer daño o algún negocio raro». Y es que algunas cuestiones no del todo claras tienen en estado de alerta a quienes tienen como único objetivo continuar con los números actuales que, todos sostienen, «dan para el optimismo pero no para la distracción».