Mientras vivió les enseñó básquet y en la muerte les dio una lección inolvidable

Los descubrió, los preparó y los mostró al mágico mundo del básquetbol norteamericano. Y al morir les hizo saber de su cariño y agradecimiento. Simplemente genial.

Dean Smith, mítico entrenador de la baloncesto de Universidad de Carolina del Norte que moría el pasado mes de febrero a los 83 años de edad, dejaba escrita una sorprendente voluntad en su testamento. El técnico recogía su deseo de donar 200 dólares a todos y cada uno de los jugadores que dirigió a lo largo de su carrera en los «Tar Heels», equipo en el que estuvo al frente desde 1961 a 1997. Entre los beneficiados figuran leyendas de la NBA como Michael Jordan y James Worthy, dos de las estrellas que formó el prestigioso preparador.

«Disfrutad de una buena cena a la salud de Coach Dean Smith». Es la frase de despedida que, como Jordan y Worthy, otros muchos jugadores formados en la Universidad de Carolina del Norte pudieron leer en la carta que recibieron del bufete Miller McNeish & Breedlove. Un detalle económico que habla de la peculiar personalidad de un entrenador que ganaba dos títulos universitarios (1982 y 1993) y se proclamaba campeón con el equipo de Estados Unidos que conquistaba la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1976.

El exentrenador fallecía el pasado 7 de febrero en su casa de Chapel Hill a los 83 años de edad acompañado por su esposa y sus cinco hijos. Cuando se retiró del baloncesto, Smith, que dirigió a los «Tar Heels» durante 36 años, tenía en su poder la marca de más triunfos como entrenador (879 victorias).

La muerte de Smith fue muy sentida por los aficionados y los jugadores formados en la Universidad de Carolina del Norte. «Más allá de mis padres, ninguna otra persona ha ejercido más influencia en mi vida que ‘coach’ Smith. Era más que un entrenador. Fue mi mentor, mi profesor, mi segundo padre. Siempre estuvo ahí cuando le necesité y por eso le quería. Enseñándome a jugar al baloncesto también me enseñó a vivir. Mi corazón está con Linnea y sus hijos. Hemos perdido a un gran hombre que tuvo un impacto increíble en sus jugadores, en su cuerpo técnico y en toda la familia de UNC (la universidad de North Carolina», afirmaba el mítico Michael Jordan después de conocer su muerte.