Escuela 205: las uvas en la cueva y el zorro colgado de la parra

RedacciónLa fábula “La zorra y las uvas” enseña la inutilidad de culpar a los demás de la propia torpeza. Lo que la zorra no sospechaba que un tal Esopo que universalizase su torpeza.

Incapaz de calcular la altura de las uvas (el problema de fondo) la zorra (el intendente) salta hasta agotarse para alcanzarlas y saciar su sed. Cuando el cuerpo ya no le resiste un brinco más, prefiere el atajo de una justificación a reconocer su error de cálculo.

“¡Qué tonta soy!” dijo con rabia. “Las uvas están verdes y no se pueden comer. De todas maneras, ¿para qué las querría?.
Y se marchó a su cueva mascullando bronca.

La enseñanza que nos deja es que “nunca traslades la culpa a los demás de lo que no eres capaz de alcanzar”.

Pero hay otra cosa que debe concluirse: las uvas están en su lugar, la parra, y la zorra derrotada vuelve a su cueva. Todo está donde debía estar…

En el escándalo de la Escuela 205 las cosas no son así. Nada está donde debe estar y finalmente debieron ser dos figuras por fuera del poder municipal las que concurriesen a hacer lo único que interesaba y era resolver la cuestión. Ariel Ciano y Cristian Azcona del Frente Renovador se reunieron con la titular de la cooperadora de la institución Julia Rodriguez, quien manifestó su agradecimiento por la gestión.

“Hace rato que no teníamos Internet en la Escuela. Ariel Ciano se contactó con nosotros y le transmitimos nuestra situación. Gracias al señor Ciano que se ofreció a solucionarlo, desde este jueves ya estamos conectados a Internet”, dijo la presidenta de la Cooperadora que también nuclea a la Escuela Primaria N° 6. “Aplicando el sentido común, nos ocupamos del tema, hablamos con la presidenta de la cooperadora y hoy ya tienen Internet. Hay que saber ocuparse de los problemas y dar soluciones concretas como estás, que son un símbolo para que ahora el municipio continúe ocupándose de las escuelas que aún no tienen conexión”, concluyó Ciano.

“Fue un tramite sencillo, convocar a una empresa prestadora de Internet y contratar el servicio. En menos de 48 horas, la Escuela ya estaba conectada” concluyó el dirigente massista.

¿Qué pasó?; que mientras el gobierno estaba ausente –tal vez tratando de alcanzar inasibles uvas en los parrales de Normandía– alguien se ocupó de hacer algo tan sencillo como levantar el teléfono y contratar un servicio.

Zorro Uno, tal vez al quedar en evidencia su impericia y desinterés, llamó a una conferencia de prensa en la que solo supo confundir y faltar a la verdad más de lo que había hecho hasta ahora.

  El intendente Arroyo explicó que “todo comenzó a fines del año pasado, cuando la Dirección de Informática y Telecomunicaciones de la Municipalidad le contestó a la Secretaria de Educación Ana María Crovetto que “cabe aclarar que en algunos de los establecimientos mencionados se intentó brindar el servicio, pero Telefónica Argentina lo desestimó dada la ubicación geográfica de los mismos y por no contar servicio en la zona, como así también aquellos que solo cuentan con un ancho de banda limitado…”.

Ante esta situación, se sugirió la posibilidad de que la Secretaría de Educación promocionara los elementos necesarios para que se hicieran los títulos en ese establecimiento. “Hubo comunicaciones en las que la supervisora le comunicó a los directores de las escuelas (13 de diciembre 2016) que desde la Dirección de Informática y Telecomunicaciones se informaba que no se podían solucionar los problemas internos para la conexión de internet y se proponía facilitar, desde Educación, computadoras con conexión para trabajar aquí en la Secretaría”, dijo al leer un escrito.

El Jefe Comunal también afirmó que “me pagan el sueldo para trabajar, fui a preguntar cuál era el problema y cómo lo solucionábamos. Eso fue lo que hice” y recordó que “cuando llegué me encontré con la Directora de la Escuela N°6, hablamos del piso, del techo, de cómo habían pintado el establecimiento y muchas otras cosas más, hasta me pidió una portera más a la mañana por la cantidad de alumnos que tienen”.

“Después de esta recorrida, fui a la dirección para hablar de los títulos, no fui a controlar nada. Cuando llegué al lugar, estaban hablando de que faltaba documentación. Entonces, como tengo experiencia, al ser docente de carrera, pedí los libros para ver cómo podíamos tramitar los títulos”, anexó. “Había falencias en la documentación y no eran menores – continuó – porque los libros calificadores no estaban avalados por nadie y había espacios en blanco, por ejemplo”.

Justificaciones al por mayor, pretextos y relatos. Lo cierto es que el problema de fondo -falta de conexión a internet para tramitar los títulos- debieron arreglarlo otros y el tono de la visita del intendente no parece tan cordial si se tiene en cuenta lo dicho por la totalidad de los testigos del mismo.

Otros que pusieron las uvas en su lugar y, al menos por un rato, ordenaron la cueva de la zorra…o el Zorro Uno.

Que una vez más quedó colgado de la parra…