Exclusivo: la reforma política que impulsa Macri si gana en octubre

¿Desaparecen las elecciones de medio término?, ¿6 años de mandato presidencial?;  en su escritorio descansan proyectos de reforma que se impulsarán si octubre llega con triunfo.

Gabriela Michetti lo adelantó. ¿Un desliz?, ¿un tanteo?; nadie puede saberlo, pero la vicepresidente afirmó que  las elecciones de mitad de término deberían erradicarse por “destructivas”. “Me parece que lo más efectivo sería pensar que, en vez de alargar la presidencia a seis años, por lo menos durante un tiempo evitar la elección de medio término”, sostuvo.

Lo cierto es que Mauricio Macri quiere que el sistema argentino se asemeje al chileno, es decir con seis años de mandato y sin elecciones parlamentarias de medio tiempo. “No podemos vivir en permanente campaña política” sostiene, “así es imposible gobernar o llega a acuerdos de mediano plazo”.

Sabe que una propuesta semejante sería bien recibida por la sociedad, pero es conciente que hoy no tiene margen político para plantear el tema y que solo un triunfo en octubre le daría el impulso suficiente para intentarlo,

“Cuando hablaba de su interés por la historia y no por la reelección, se refería a esto” dice quien seguramente es su espada de mayor confianza. “¿Porqué no pensar en una segunda parte del mandato asentada sobre un triunfo en octubre y un proyecto común para cambiar la insoportable politiquería argentina?”, se pregunta nuestro interlocutor.

Michetti había dicho, no sin razón, que  “en algunos países de América Latina, que necesitaban generar cambios estructurales y se daban cuenta de que la competencia destructiva que tenemos en los años electorales les terminaba rompiendo lo poco que iban avanzando, decidieron por un tiempo hacer 4 años sin elección intermedia”. Algo de eso ronda en la cabeza de su jefe de siempre…

Lo que es claro es que esta vez no habrá trampas como cuando el recordado Pacto de Olivos de 1994: Mauricio Macri entregaría en 2019 la banda al presidente del nuevo sistema tras una contienda electoral de la que él se excluiría absolutamente.

El presidente se reserva de esta forma el papel de ser el arquitecto de una nueva Argentina; ni más ni menos.