“Febo asoma”: la canción patria que supo acunarnos a todos

Por Fernando Del CorroLa “Marcha de San Lorenzo” es una de las primeras canciones patrias que se enseñan luego del Himno Nacional. Recuerda el combate homónimo el 3 de febrero de 1813.

La “Marcha de San Lorenzo” es una de las primeras canciones patrias que se enseñan en las escuelas primarias luego del Himno Nacional. Se trata de la conmemoración del Combate de San Lorenzo librado el 3 de febrero de 1813, nada menos que 206 años atrás, a orillas del Río Paraná por el recién conformado cuerpo de los Granaderos a Caballo dirigido por el entonces coronel José Francisco de San Martín.

Dicha canción patria, estrenada en 1902, con letra compuesta por el mendocino Carlos Javier Benielli y música del uruguayo Cayetano Alberto Silva, pone énfasis en el papel cumplido por el sargento correntino Juan Bautista Cabral quién, con su arrojo salvó “la libertad naciente/de medio continente”, una de las circunstancias menos discutibles de las historias contra fácticas.

San Martín había recibido del Triunvirato la instrucción de evitar que tropas españolas saquearan tierras rioplatenses para abastecer a sus connacionales atrincherados en la ciudad de Montevideo, sitiada por las fuerzas independentistas encabezadas por José Casimiro Rondeau y con la importante presencia del caudillo argentino-oriental, como él prefería que se lo reconociera, José Gervasio de Artigas.

Así fue que el Regimiento de Granaderos a Caballo, con sus 125 integrantes, dividido en dos cuerpos de unos 60, esperó escondidos en el convento franciscano, a los 250 realistas, llegados en once pequeñas embarcaciones, a ambos lados de la zona de desembarque. Estos fueron rápidamente atacados y tras perder 40 de sus hombres que resultaron muertos, 12 heridos y otros 14 prisioneros, optaron por la retirada.

Los Granaderos tuvieron 16 bajas; dos los muertos, el capitán oriental Justo Germán Bermúdez, en cuyo homenaje se denomina la localidad de Capitán Bermúdez, en la zona del combarte, y el teniente bonaerense Manuel Díaz Vélez fallecieron días después como consecuencia de sus heridas. Los caídos en el campo de batalla, además de Cabral, fueron los puntanos Basilio Bustos, José Gregorio Franco y Juanario Luna; el correntino Feliciano Silva; los santiagueños Ramón Saavedra y Blas Vargas; los riojanos Ramón Amador y Domingo Soriano; los cordobeses José Manuel Díaz y José Márquez; el bonaerense José Mateo Gálvez; el francés Domingo Porteau; y el chileno Julián Alzogaray.

El combate, que tuvo lugar en las afueras del convento de San Carlos, en San Lorenzo, en el sur de la hoy Provincia de Santa Fe, a poca distancia de Rosario, fue el único librado por el denominado “Padre de la Patria” y sus granaderos en el territorio de la actual República Argentina ya que todos los posteriores tuvieron lugar en las entonces colonias de Chile y el virreinato del Perú, lugar éste donde San Martín gobernó durante algún tiempo.

Durante el enfrentamiento el fuego enemigo dio por tierra el caballo de San Martín quedando éste aprisionado pero fue salvado por el puntano Juan Bautista Baigorria quién dio muerte al agresor mientras el sargento Cabral lo ayudaba a salir de abajo del equino siendo ambos defendidos por el puntano, quién no pudo evitar el ataque que terminó con la vida de Cabral.

Pero hay un hecho poco conocido y es que los uniformes de su tropa fueron diseñados por el propio San Martín incluyendo una suerte de corazas debajo de la tela para disminuir el impacto de las armas y eso pudo ser una de las razones que facilitaron la victoria impidiendo más pérdidas humanas, menos de la mitad de las sufridas por los colonialistas.

A partir de entonces, con San Martín cambió la estrategia para avanzar sobre los realistas en el Alto Perú, la actual Bolivia, y surgió así la del Cruce de los Andes que resultó la alternativa eficaz para el triunfo final de los patriotas independentistas. Y por eso, seguramente, Cabral cumplió el rol que le atribuye la “Marcha de San Lorenzo” y por ello, antes en su instancia final pudo decir “Muero contento, hemos batido al enemigo”.

Guayaquil: encuentro entre San Martín y Bolívar

San Martín, hombre muy culto que había estudiado a grandes pensadores, fue, a través del equipamiento militar uno de los impulsores de la industria nacional, para lo cual tuvo como gobernador de Cuyo a un gran impulsor de la artillería en el sacerdote fray Luis Beltrán. La elaboración de vestimenta militar hizo que poco después, el director supremo José Ignacio Álvarez Thomas, hoy peruano, el mismo que convocara al Congreso de Tucumán, dictó la primera norma de protección a la industria nacional prohibiendo la importación de uniformes para las tropas.