FIFA Gate: el Boca-River del gas pimienta comienza a picar de nuevo

Mucho se habló del partido que River ganó en la sede de la CONMEBOL y en el que la irrupción de Burzaco, camuflado y hablando vivamente con el juez no pasó desapercibida.

¿Qué hacía Alejandro Burzaco en el centro del campo de juego de La Bombonera la noche en la que el tristemente recordado «Panadero» lanzó gas pimienta a la salida de los jugadores de River Plate cuando salían al campo de juego para jugar el segundo tiempo?. ¿Qué hablaba con el  árbitro Darío Herrera?. ¿Es verdad lo que sostuvo Agustín Orion que juraba haber escuchado que el hoy procesado dirigente le ordenaba al juez suspender el partido?. (Ver: El día en el que Burzaco pidió la suspensión de Boca-River )

¿Qué pasó en las horas siguientes, cuando la dirigencia de River voló en un avión privado a Paraguay para exigir en la confederación que se le diera por ganado a River?, ¿iba, como se sostuvo en la propia sede de Asunción, Alejandro Burzaco en ese vuelo?.

Mucha agua ha corrido bajo el puente y el otrora todopoderoso CEO de Torneos y Competencias es hoy un «arrepentido» que vomita frente a la justicia norteamericana todos los chanchullos que rodearon a fútbol y que lo tuvieron como partícipe. Millones de dólares desviados hacia los bolsillos de dirigentes sudamericanos, entre los que destaca el nombre de Julio Humberto Grondona.

Pero…¿es posible que en esa ordalía de impunidad Burzaco haya hecho valer su pasión riverplatense para perjudicar a Boca Juniors?. En el 100% de los casos en los que un partido debe ser suspendido por violencia que llega desde afuera del campo, la continuidad está asegurada aunque sea en otra fechoa y sin público en las gradas. ¿Porqué en aquel superclásico, en el que estaba en juego nada menos que el pase a las instancias finales de la Libertadores, el criterio fue otro y la decisión se tomó casi de madrugada y sion la presencia de los representantes xeneixes que quedaron tan solo con la instancia de apelación?.

En la declaración de Burzaco ante la corte puede comenzar a encontrarse la respuesta: cuando el fiscal Sam Nitze le preguntó qué es River Plate. «Es el mejor club del mundo», fue la frase que esbozó según el documento al que accedió ahora la prensa.

También narró cómo nació su amor hacia la entidad de Núñez: “Cuando era muy joven, cuando tenía cuatro años, mi abuelo solía llevarme a ver los partidos de River Plate, mi club”.

Nada de esto tendría demasiada importancia si no fuese por aquella irrupción, el intento de pasar desapercibido mientras hablaba con Herrera, la presión de la que dice haber sido testigo el arquero y capitán de Boca y un dato que sin duda estallará en no muchos días más: la pregunta del fiscal no fue ociosa; en el expediente figuran varios partidos arreglados” en los escritorios de la Conmebol y...¿a qué no sabe el lector cuál es uno de ellos?.

Nada que deba extrañar en un fútbol que, por ejemplo, ve caerse a pedazos el rendimiento de Arsenal de Sarandí desde el mismo momento en el que falleció Grondona, su numen y creador. Ese que, dicen, llamaba cada semana al árbitro designado para dirigir al club de sus amores…tan solo para “saludarlo”.

Parece que varios años después…el gas pimienta sigue picando.