Florencia Chagas: «Sería un sueño hermoso poder llegar a la WNBA»

La basquetbolista de 18 años, destacada en campus de NBA, debutó con la selección mayor de Argentina en el Pre Clasificatorio Olímpico de Bahía Blanca con grandes expectativas de seguir creciendo como jugadora internacional desde el básquet italiano.

Florencia Chagas es una de las pocas jugadoras argentinas que puede decir que vio de cerca el mundo NBA gracias a su exitosa experiencia en la que brilló en el «Básquetbol Sin Fronteras» de Bahamas 2017 como MVP. Además participó en el All Star Weekend del 2018 de Los Ángeles en el campo de entrenamiento de los Lakers.

Mientras se esfuerza para ganar espacio en el Famila Schio, equipo multicampeón de Italia, la exjugadora de Los Indios de Moreno tiene en claro que necesita trabajar fuerte cada día para seguir mejorando con la convicción de que el futuro está en sus propias manos.

En diálogo con la periodista Florencia Cordero en el programa Un Lugar en el Mundo de Radio Brisas de Mar del Plata, Chagas se mostró ilusionada y orgullosa de integrar por primera vez de la selección argentina mayor y habló de su experiencia en el exterior.

-¿Qué significa para vos ser parte de Las Gigantes en un torneo tan importante?

-Estoy muy contenta de vivir todo esto que me está pasando. Quiero disfrutar porque creo que eso es lo principal. Representar a tu país viviendo en el extranjero y vestirte con la camiseta de la selección argentina mayor es un orgullo enorme para mí. Más que nada viviendo afuera. Cuando estaba allá y me dijeron que se iba a hacer esto y que contaban conmigo fue una locura. Poder volver a mi casa, ver a mi gente… Por eso trato de disfrutar al máximo. Es hermoso poder estar acá viviendo esto con toda mi familia que fueron los que me acompañaron siempre.

-¿Cómo fue la primera vez que te dijeron que tenías la posibilidad de jugar en el exterior?

-Estuve en un campus de NBA «Básquetbol Sin Fronteras» y ahí se me abrieron un montón de puertas, aparte de los torneos con la selección. Me llamaron del club Famila Schio de Italia (yo tengo la nacionalidad italiana) y era una oportunidad enorme que no podía desaprovechar. Aunque era muy chica sentí que tenía que ir sí o sí. No pensamos mucho con mi familia y tomé la decisión de ir. Cuando me invitaron 10 días a probar para ver cómo me sentía, me entrené con las mejores del mundo que yo veía por televisión, cuatro jugadoras de la WNBA y muchas de la selección de Italia, me di cuenta que era el paso que había que dar para seguir en este camino. Fue muy complicado el primer año separarme de mi familia, irme a vivir con otra, aprender el idioma, terminar la escuela… Todo conllevó hacer un gran esfuerzo, pero lo disfruté de todas maneras y cada año que pasó fue mejor. Ahora estoy casi donde quiero estar. Eso es algo que me pone muy contenta porque cada cosa que estoy haciendo en la vida me da sus frutos.

-Una cosa es ir a un campus por unos días y otra cosa es dejar tu casa e irte a vivir a otro país… ¿En qué situación te encontró la posibilidad de tener que emigrar?

-Fue muy complicado. Una decisión muy difícil, pero tengo una familia que me apoya desde siempre, me da la derecha en todos los sueños que quiera cumplir. Tener su apoyo y su aprobación fue muy importante porque ellos me dijeron que si lo que quería hacer me hacía feliz ellos me bancaban y estuvieron conmigo en todo momento. El primer año fue muy duro porque se extraña un poco. Pero ahora con las redes sociales y con el teléfono podemos vernos siempre, no como en las épocas anteriores que me contaron que era más complicado. En los primeros años tuve que completar inferiores por un tema de papeles, pero valió totalmente la pena.

-Estuviste en campus de la NBA y te fue muy bien… ¿Cuáles son ahora tus aspiraciones como jugadora?

-Sería un sueño hermoso poder llegar a la WNBA, pero donde estoy es algo tremendo. Es un nivel muy alto. Mi próximo paso es tener más minutos para meterme más en el equipo como una de las más importantes y si después se da la posibilidad avanzar, mejor. Estoy muy contenta dónde estoy.

-¿Cómo es la vida en Italia?

-La cultura es muy diferente a la de acá. Donde estoy yo es una ciudad muy chiquita que se llama Schio. Allá no hay ruido, poca gente, a las 10 de la noche muere todo, es una ciudad donde llueve mucho y no se puede disfrutar tanto. Estoy de mi casa a la cancha todos los días y quizás pueda hacer algo los fines de semana. Este último tiempo me hice de varias amigas y el tiempo se pasa porque comparto con gente con la que tengo buena amistad. Eso era necesario también porque se hacen llevaderos los días.

-¿Siempre pensaste que ibas a jugar afuera o te tomó de sorpresa la oportunidad y todo lo que fue pasando?

-Desde chica lo pensaba porque quería siempre ser mejor. El primer paso fue irme a Berazategui, un club que quedaba a una hora de mi casa. Ya era un viaje que tenía que hacer. Sabía que si quería seguir creciendo tenía que irme. No me quería estancar. Siempre quise ir a Europa o donde pudiera seguir creciendo. Era una opción que tenía desde chica. Mi papá (el exjugador Oscar Chagas) es un fanático completamente de básquet, mi mamá lo sigue a todos lados desde siempre, a Lucía -mi hermana-, y a mí también. Ella está también ahora en la selección porque mi papá es uruguayo y se metió con su selección. Para mí es un orgullo.

-¿Cómo manejaste la situación cuando se empezó a hablar de tu nombre en un campus de la NBA?

-Tuve mucha suerte porque me vieron y me llamaron. Fueron siempre muy buenos conmigo. Entonces yo jugaba tranquila porque disfrutaba. El campus era muy divertido, tiene otro ritmo, otra forma de jugar… Era cuestión de demostrar cada uno lo que era. Fue una linda la experiencia de poder entrenar, viajar y conocer jugadoras de la WNBA y jugadores de la NBA que eran los que nos entrenaban. Era como estar en un cumpleaños.

-¿Qué valor le das a la selección argentina y a ese camino que venís construyendo desde muy chiquita?

-Creo que la selección es algo muy importante para ayudarme a crecer. Estoy agradecida a Hernán Amaya, Laura Cors y Leo Costa que me vieron desde chiquita y me ayudaron a crecer un montón. Sin la selección, no sé qué hubiera sido. Me dieron la posibilidad de enfrentarme desde chica con jugadoras más grandes que yo y tener un roce diferente. Siempre es un orgullo estar en la selección y fue muy importante para mí.

-Está bueno contar también por qué le dicen Las Hormigas a la selección en divisiones menores…

-Las Hormigas es parte de todo mi crecimiento como jugadora. Nos llamamos «Hormigas» porque queremos representar esos valores. Son chiquitas y haciendo cosas en equipo construyen cosas enormes. Entonces es lo que nosotras queremos lograr con ese nombre. Al principio no gustaba mucho pero tiene un gran valor para nosotras.

-¿Qué le dirías a las más chicas que también tienen sus sueños por cumplir?

-Les voy a decir que no bajen los brazos, que se entrenan de la mejor manera, que se cuiden en las comidas y que no crean que por el estudio no van a poder seguir sus sueños. Si cada uno se maneja bien con los tiempos, se puede hacer todo y aspirar a lo más alto. Después si no se da la posibilidad pero lo intentaron, la vida siempre te da una revancha para todo.

Escuchá la nota de Florencia Cordero en Radio Brisas con Florencia Chagas en la web de Un Lugar en el Mundo