Gastronómicos: La cara visible de un drama que arrastra a muchos

«Bajar los brazos en esta lucha no es opción» dicen los gastronómicos al recordar, sin celebración alguna, su día. Un sector golpeado por la crisis y en el que lo peor todavía no alcanza a verse.

«Los tiempos que recorremos están lejos de la prosperidad. Son de lucha diaria, acechados por esta pandemia que día tras día nos aqueja, cobrándose vidas y demostrándonos los vulnerables que podemos ser» comienza diciendo el comunicado de la UTHGRA en el cual recuerda la festividad del 2 de agosto conocida como el «Día del Gastronómico» en el que se conmemora  la constitución en 1948 de la Federación Obrera Argentina de la Industria Hotelera (FOAIH).

Luego de varios años de actividad sindical, la FOAIH logró en aquel entonces el reconocimiento legal y el agrupamiento de varios gremios de las ramas hotelera y gastronómica, nucleando a cocineros, mozos, mucamas y barmans, entre otros.

Esta federación es la organización madre de la actual Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), que se denomina así desde 1999 (luego de un período como UTGRA desde 1966).

«Hombres y mujeres se vieron despojados de lo que dignifica al ser humano: el trabajo. Trabajo que en algunos casos fueron frenados y en otros arrebatados, apagando ilusiones, sueños, proyectos y, lo más elemental, satisfacer las necesidades» dice el comunicado que lleva la firma de la incansable Nancy Todoroff, a cargo de la Secretaría General del Gremio, quien viene luchando por la mantención de las fuentes laborales durante este tiempo de pandemia, debiendo aplicar a cada paso una dosis de paciencia y sabiduría que lleve las negociaciones por un camino de reivindicación sin conflictos y de rescate de sus representados sin empujar a los empresarios al abismo. Una síntesis de lo que la hora requiere de sus dirigentes.

«Este 2 de agosto de 2020, no es de festejo. Por el contrario, es un día de tristeza por todos aquellos que perdieron su fuente de trabajo, a un ser querido o se vieron golpeados de alguna manera por las consecuencias del COVID-19», recuerda la comunicación.

«No podemos desear felicidades. Solo podemos reinvindicar, reconocer y apoyar a todos los trabajadores y trabajadoras que día a día le dan a esta actividad lo más hermoso que tiene: la hospitalidad y la buena atención, sin perder la esperanza que esta pesadilla pronto acabará, anhelando el recupero de las fuentes de trabajo que la pandemia se ha cobrado» termina afirmando.

Un sector golpeado, atravesado por la crisis y que seguramente requerirá de una conducción inteligente y ubicada que lo acompañe en los meses difíciles que se avecinan. Y que hoy reconoce en Todoroff la mano firme que conduce el averiado barco.