Giri a OSSE: con su postulación Arroyo corre el límite de su propia historia

Por Adrián FreijoEl intendente elevó la postulación del cuestionado funcionario como titular de la sociedad de estado. Con denuncias aquí y en España, se hará cargo de una caja millonaria.

El tiempo va poniendo en evidencia que las constantes afirmaciones del intendente Carlos Fernando Arroyo acerca de su pundonorosa vida pasan más por el discurso que por la realidad. De fácil denuncia cuando se trata de terceros que no cuentan con su afecto -así llenó de imputaciones al ex intendente, lo sometió a la vindicta pública y solo consiguió que la justicia echara por tierra cada una de esas diatribas- parece tener una vara muy distinta para quienes están cerca de su corazón o de sus intereses.

Se conoció por estas horas que elevó al Concejo Deliberante la postulación de Emiliano Giri como titular de Obras Sanitarias, la poderosa sociedad de estado que supone hoy una millonaria y superavitaria caja del municipio. Lo hace al mismo tiempo que una nueva cuestión penal, originada en un testigo de la escandalosa causa de los Astilleros Río Santiago que afirma haber sido amenazado por Giri para desafectarlo de la misma, ingresa a la justicia que deberá resolver si se trata de una afirmación falsa o por el contrario responde a la realidad.

Giri ha sido desde el inicio de la gestión de Arroyo alguien que mucho se ha beneficiado con el poder. Es notorio su manejo de las áreas de turismo, deporte y cultura, así como también todo lo que tiene que ver con la comunicación oficial y el manejo de una millonaria pauta direccionada desde un área en manos de gente de su riñón que responde a cada una de sus órdenes.

Siempre ha contado con el apoyo del jefe comunal y el padrinazgo del diputado Maxi Abad y del presidente de la cámara baja de la provincia Manuel Mosca. Tal vez en ellos encuentre por estas horas las espadas políticas suficientes para lograr que el bloque radical, que abriga serias dudas acerca de la conveniencia de su postulación, termine levantando la mano en su beneficio.

Mientras tanto en España, más puntualmente en Valencia, el  Roig Grupo Corporativo – en el nombre del cual desembarcó Giri en estas tierras cuando pretendía ganar la licitación para la construcción de un centro cultural y comercial en la Vieja Estación Sur- presentó denuncia penal contra él por irregularidades en el manejo de las cuentas de la empresa en tiempos en los que ocupaba un cargo directivo en la misma. La causa, en la que Giri figura como imputado junto a Marcelo Lacedonia otro importante funcionario de nuestra ciudad que figura también como socio de Emiliano en la firma Wind Route S.A., se encuentra en plena etapa de investigación aunque fuentes del tribunal sostienen la dificultad de avanzar por la falta de pruebas documentales y por el temor de los eventuales testigos para prestar declaración.

Consultado por LIBRE EXPRESIÓN, Alfonso Roig, hijo del presidente del grupo Francisco Roig, fue lo suficientemente tajante como para poner en evidencia la gravedad de lo ocurrido: «no quiero saber nada de Emiliano nunca más en mi vida» nos dijo como prueba de su enojo con quien ahora quedará frente a Obras Sanitarias S.E.

Sin embargo en las últimas horas llegaron a nuestras manos copias de la causa principal en Valencia, en la que los damnificados hablan de un faltante de seis millones de euros. Todo está en vías de investigación pero no deja de ser un dolor de cabeza para el propio Giri. Denuncias aquí, denuncias allá…el hombre parece tener una inusual facilidad para meterse en turbios problemas.

Lo que no parece muy coherente es la insistencia de Arroyo en una desgnación que lo pondrá al frente de una millonaria caja. ¿No sería prudente esperar que terminen todas las causas?, ¿no debería aplicar a Giri la misma vara que aplica a sus rivales políticos a quienes sin prueba alguna señala con el dedo como ladrones y delincuentes?.

Pulti robaba, y al final no era así, los dirigentes gremiales roban, los docentes municipales roban, todos roban. Parece que Carlos Fernando tiene un manojo de varas de distinta longitud para juzgar las cosas.

Lástima que otra vez sus actitudes caprichosas le hacen tomar decisiones que seguramente terminaremos pagando todos los marplatenses.