Por José Luis Ponsico (*) – En un barrio pobre, noroeste de Lanús, conocido como «Villa Fiorito», casas bajas, calles de tierra, hace 56 años nacía Diego Armando Maradona. Era domingo.

Fiorito, el «pesebre» humilde en el que nació el dios del fútbol
Primer varón, cuarto hijo, luego siete hermanos con Raúl, «Lalo» y Huguito, más tarde jugador de Primera, Argentinos Júniors. La Argentina la gobernaba un académico, el doctor Arturo Frondizi.
El mundo vivía la llamada «Guerra Fría», entre Estados Unidos y la Unión Soviética, grandes potencias triunfadoras en la Segunda Guerra en Europa. Un tiempo de experiencias en el espacio. Con 45 millones de muertos, allá.
Los rusos mandaban la perrita «Laika», la «ladradora» al espacio. Un año antes Fidel Castro y Ernesto (Che) Guevara llegaban a La Habana, triunfantes. Habían iniciado la «guerrilla revolucionaria», tres años antes.

«Los Cebollitas» primer escalón de la carrera al éxito
«Guerra de guerrillas» consagrada en la generación de jóvenes de toda Latinoamérica. La «Villa» donde nació Diego, poblada de familias e hijos de inmigrantes. Sobraban «potreros» y promesas en el arte de la redonda.
A los 9 años, el prodigio conocido como «El Pelusa» asombraba a toda la aldea. Fiorito «Ciudad» en el´95. Pertenece al partido de Lomas de Zamora. La casa donde nació, luego habitada por una familia de «cartoneros».

El Pelusa del que todos hablaban llegó a la TV de la mano de Pipo Mancera
Brasil, Mundial, Suecia´58 había dado vuelta la dura caída ante Uruguay, final del´50. «Maracanazo» de la «celeste». En el´ 60 Edson Arantes do Nascimento, «Pelé», de Minas Gerais ya conocido como «O Rei»
Cuenta la leyenda que Francisco Cornejo, detector de talentos en Argentinos Júniors, recibió el dato de un pibe, Gregorio «Goyo» Carrizo que se destacaba en Fiorito. Quiso conocerlo.
Un sábado, fines del´69, con un amigo que tenía la camioneta «Rastrojero», -Francis no sabía manejar- fueron a La Meca. El «Goyo» se destacó esa tarde «Pero un Enano, con rulos, nos impactó», dijo Cornejo después.
Lo demás es conocido: Francis, murió hace diez años, solo, olvidado, en un departamento de dos ambientes que alquilaba a dos cuadras de Plaza Once con dos mil pesos que le pasaba el Club de La Paternal, un subsidio a quien diseñó «Los Cebollitas» aquel equipo infantil de los sueños.

La imagen de crack que ya asomaba tras la casaca del Bicho Colorado
En 1973-74 Argentinos Jrs. vivió un cuento de Walt Disney: «Los Cebollitas»estuvieron 136 partidos, en inferiores, sin perder. En Embalse Río Tercero,Córdoba, Juegos Infantiles «Evita» y «Hombre Nuevo», Dieguito descolló.
La anécdota del popular «Negro» Luis Hernández, periodista del diario Crónica, cuando el equipo de La Rioja, quitó el invicto a «Los Cebollitas», el genio lloró. El enviado del diario metropolitano rescató un diálogo.
El capitán de los riojanos con la Copa se acercó a Diego, con medalla. «Pero Dieguito no llores. Les ganamos el partido pero vos vas a ser el mejor jugador del mundo», anticipó el defensor -luego empleado bancario- al genio, en el´73
Hernández, fallecido hace cuatro años, a los 68, acuñó aquello como su mejor nota. Luego de 40 años de periodismo y la mitad de ese tiempo acreditado en la AFA. Hincha de Bánfield y muy pegado a sus amigos.
Con el regreso, de Córdoba, la familia Cysterpiller, Jorge el amigo de la infancia de Diego, lo protegió en La Paternal. Maradona en el´75 hacía maravillas en los entretiempos como «alcanzapelota».
En agosto del´75 deslumbro en Vélez, cuando River se consagró campeón despuésde 18 años. Contra Argentinos Jrs. jugando ambos con Cuarta división por una huelga de Agremiados. Ganó River, gol de Rubén Bruno y alcanzó el título

Y un día el fútbol se hizo carne y habitó entre nosotros..
Esa noche de mucho frío, Diego Maradona enloqueció a todos. Propios y contrarios. Se cuenta que Rafael Aragón Cabrera, presidente de River, hizo una propuesta por el Chico 10. El de rulos y apenas 15 años.
El destino marcó otra cosa. Algo parecido ocurrió 20 años más tarde cuando dirigentes de River fueron a buscar a Juan Román Riquelme el as del Club Parque. Depositaron 40 mil dólares. Pero se lo llevó Boca.
(*) Columnista de la Agencia Télam, AgePeBa. La Señal Medios y Libre Expresión


