Intimación al transporte: ¿perro que ladra no muerde?

La municipalidad intimó a las empresas para que garanticen los servicios, bajo apercibimiento de aplicar sanciones previstas en el pliego de bases y condiciones. ¿Verdad o nueva puesta en escena?.

Desde hace décadas hacen lo que quieren. Y para la sociedad marplatense los empresarios del transporte -en sociedad eterna con el sindicato que nuclea a los choferes- se mueven con la impunidad propia de quienes han comprado voluntades en el poder político y saben además que nadie va a atreverse a pasar por la prueba de fuego de caducar las turbias concesiones y dejar sin micros a la ciudad hasta que el tema pueda ser encarrilado.

Frente a un nuevo paro extorsivo, salvaje e ilegal, el municipio intimó a las empresas para que garanticen los servicios, bajo apercibimiento de aplicar sanciones previstas en el pliego de bases y condiciones.

Las notificaciones están sujetas a la ordenanza 6903 artículo 14, donde se detalla, acerca del incumplimiento de servicios: “cuando una empresa se encuentra imposibilitada para asegurar la continuidad y regularidad del servicio por causas extraordinarias, deberá comunicarlo en forma inmediata al organismo competente, poniendo a su disposición su parque móvil, facilidades y demás bienes afectados a la prestación, para que la misma sea cumplida en la forma que disponga el poder concedente hasta su normalización”, según aclara la normativa.

Frente a ello la posición oficial sostiene que “desde el Municipio intimamos a las empresas de transporte porque entendemos que, de ninguna manera, se puede negar un servicio esencial, perjudicando a los vecinos de Mar del Plata”, según comunicó hoy el Secretario de Gobierno municipal, Santiago Bonifatti, al tiempo que detalló que, entre el viernes y el día de hoy, se realizaron más de 30 actas de constatación a las 5 empresas.

Pero ocurre que esto ya ha acontecido una veintena de veces en los últimos años y nunca la amenaza oficial llegó a convertirse en realidad. Ello empujó a la sociedad UTA-AMETAP a desoír cualquier intimación, hacer lo que le viniese en ganas y terminar siempre saliéndose con la suya.

Una triste realidad que los marplatenses esperaban que Guillermo Montenegro fuese capaz de torcer definitivamente y que, al menos por ahora, sigue siendo la misma de siempre.

Habrá que esperar…