Jóvenes marplatenses en la Jornada Mundial de la Juventud

Un grupo de jóvenes católicos marplatenses viajaron a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que comenzó el pasado martes 22, en Panamá. Hoy recibieron la visita del Papa Francisco.

Los días previos, se realizaron las “Pre-Jornadas” en distintas diócesis, los marplatenses fueron a Costa Rica, y les tocó la diócesis de Limón. “Hay mucha alegría en todos, la gente te da la mano al caminar por la calle, te abraza, te pregunta cómo estás, realmente se vive el ambiente de la fiesta de la fe”, remarcó el presbítero Gustavo Garzón, vicario de la parroquia Asunción de la Santísma Virgen de Mar del Plata, y uno de los sacerdotes que viajó con el grupo de jóvenes locales.

“La parroquia que tenemos como referencia, se llama Natividad de María, y está en Cerro Viento en Panamá, a una hora aproximada del centro de la ciudad. Es una parroquia muy linda, y al estar en la periferia de Panamá, se ven casas más sencillas como en varios barrios de Mar del Plata y con gente muy amable. El pueblo estaba esperando la JMJ si vas caminando por la calle, los automovilistas te tocan bocina para saludarte, los vecinos te saludan. Hay mucha alegría en todos, la gente te da la mano, te abraza, te pregunta cómo estás, realmente se vive el ambiente de la fiesta de la fe. El martes tuvimos la misa inaugural con el obispo de aquí, donde pidió a los jóvenes que sean inquietos, y nos dijo que la posibilidad de cambiar la Iglesia y al mundo está en manos nuestras, que sigamos poniendo inquietos a los más grandes que no nos encarcelen las estructuras y que podamos vivir la fe de una manera más libre. Fue muy fuerte lo que dijo, y lo repitió durante la homilía, como al inicio y al final de la misa”, detalló Garzón.

“La misa fue muy linda, se realizó en la cinta costera y había mucha gente dispusieron muchas pantallas gigantes para poder seguirla bien. Luego de la misa que duró una hora cuarenta, vino el espectáculo donde primero se presentaron artistas católicos de Panamá, con un show impresionante, interpretaron canciones para rezar y hasta cumbias y salsas para bailar; y posteriormente una fiesta electrónica. También se presentaron artistas de Brasil, un grupo de Italia, y realmente todo en una clima de fiesta y mucha fraternidad».

El grupo de marplatenses junto a millones de jóvenes católicos de todo el mundo, vivirán en la Jornada Mundial de la Juventud un encuentro histórico de renovación en la fe y en el amor a la Iglesia. La actividad se continúa con las catequesis, espectáculos artísticos, ferias de presentación de los carismas religiosos, entre muchos momentos significativos junto al papa Francisco, quien hoy jueves 24 tendrá la “bienvenida de los jóvenes al Santo Padre” también en la “Cinta costera” de Panamá.

Sobre la actividad de la pre jornada en las diócesis

En los días previos a la JMJ, se realiza en distintas diócesis del país o países vecinos –como en este caso- la Pre jornada, que son espacios de encuentro fraterno y cercano con jóvenes católicos del lugar. Los marplatenses fueron alojados en la diócesis de Limón, en Costa Rica.

“Estuvimos alojados en la parroquia Sagrado Corazón de Guapiles, que está a una hora de San José de Costa Rica- Estos días en la diócesis de Limón, fueron momentos de fe muy lindos e intensos. En esta parroquia estuvimos peregrinos de Argentina, Portugal, Brasil, Perú, México, compartiendo la fe, con la comunidad que es muy alegre y sencilla. Fue una fiesta de fe”, detalló el padre Gustavo.

Un momento significativo para todos fue la fiesta cultural, donde cada país, presentó algo propio. Nosotros los argentinos, con un grupo de Salta, hicimos una chacarera y una samba cantada y bailada con baile. También tuvimos un encuentro junto a la diócesis de Limón, donde todos los peregrinos confluimos en un lugar, tuvimos una misa en la Catedral, que fue presidida por el obispo diocesano que nos invitó a ser protagonistas del mundo y a que los jóvenes no nos cansemos de anunciar a Jesús. A través de una dinámica de trabajo en grupos nos conocimos con jóvenes de otros países, había chicos de Alemania, Dinamarca, Nicaragua entre otros”

Uno de los días pudimos compartir el almuerzo y la tarde con la familia que nos alojó a ocho de los marplatenses, y finalizó la actividad con la misa de cierre con toda la comunidad donde había unas 500 personas despidiéndonos con mucho amor y sencillez”, concluyó Gustavo manifestando nuevamente que la experiencia en la diócesis de Limón fue “muy linda e intensa”.