Julio Aurelio: aquél Rector del 73 con apenas 30 años

Por José Luis Ponsico (*)En los 90 Aurelio tenía a su merced a todo el PJ en el orden nacional. Hombre de consulta de la dirigencia de la primera línea y no tanto.

José Luis Ponsico

1973, plena «primavera camporista», pudo ser abril. El entrañable Amílcar González, titular del gremio de Prensa, Mar del Plata, cercano a lo que se denominaba «Peronismo Revolucionario» avisa al cronista deportivo, su amigo, hoy algo más de 45 años más tarde, columnista del portal de marras:

«Julio Aurelio sociólogo peronista, 30 años, Rector de Humanidades. Te quiere conocer», describió el talentoso amigo. Una charla de compañeros donde periodismo dejaba tiempo para asuntos gremiales y políticos.

El cronista apenas 25 años de edad. Ambos en la Redacción del diario «La Capital». Por entonces. El ciclo universitario del joven Licenciado en Sociología no duró mucho. La amistad quedó para siempre.

En los 90 Aurelio tenía a su merced a todo el PJ en el orden nacional. Hombre de consulta de la dirigencia de la primera línea y no tanto. Encuestas, enfoques, opiniones, asesoramiento. De todo.

Un hombre alto, pintón, serio. Sociólogo con una mirada de lo popular. Futbolero, hincha de River. Admirador del talento riverplatense de los 60, Ermindo Onega, que desde el Rectorado, comenta:

Julio Aurelio, el pionero del arte de encuestar

«Me dicen que tu memoria deportiva es amplia. Que sos un tipo que vivís el periodismo con mucha pasión peronista. Queremos que colabores con la política deportiva del gobierno bonaerense», disparó Julio Aurelio.

La vida nos llevó por distintos lugares. El ciclo duró poco. Tuvo una mirada hacia lo popular. Llegaron conjuntos musicales de neto corte nacional. Así conocimos a los Zupay, entre otros músicos de impacto político por entonces.

Gobierno de Oscar Bidegaín y el inolvidable Homero Cárpena al frente del Teatro «Ruperto Godoy», cercano a Cultura bonaerense. Un cargo que lo ejerció Homero -amigo de «Evita» en los 40- con orgullo.

Hace unas horas Julio Aurelio, 77 años, falleció aquejado por una enfermedad. El universo de los encuestadores, todos dueños de las consultoras políticas más célebre, vivieron el deceso como la muerte del «Maestro».

Un profesional que marcó rumbo cuando concluyó su exilio español. Allá vivió el ascenso del Socialismo Obrero Español, asesor -nada menos- de Felipe González, uno de los arquitectos del Pacto de la Moncloa en 1977.

Si los hombres que estudian la Política en época de elecciones recibieran como los futbolistas afamados el Botín de Oro, Aurelio, como Lionel Messi,desde el peronismo, competía con otro candidato al premio, Manuel Mora y Araujo, la vanguardia del «no peronismo». Ambos, los 80 y 90. En todo caso el segundo como si fuera el portugués Cristiano Ronaldo.

Manuel Mora y Araujo: con Aurelio fueron el Boca-River de las encuestas

En 1984 el «Botín de Oro» lo calzó «Manolo» (Mora y Araujo). Estuvo en Nicaragua, pronosticó la derrota del Sandinismo en elecciones. El único que tuvo el acierto.

Una leyenda señala que la ganadora, Violeta Chamarro, se «enamoró» del maduro sociólogo argentino. Un profesional de las encuestas a esa altura nacional e internacional. Lo de «la revistas del corazón» es, apenas, una broma nicaraguense hace 45 años.

En 1997 «Botín de Oro» Julio Aurelio en las elecciones de medio término, provincia de Buenos Aires. Unos días antes de elecciones cruciales con un gobierno de Eduardo Duhalde «muy consolidado» desde 1991.

El consultor «estrella» del peronismo un «clásico» tuvo que decirle al gobernador algo que no esperaba: «Eduardo está ganando Graciela Fernández Meijide», dijo Aurelio. «Lo tengo en un chequeo no habitual. El «votante cabrero», explicó.

Nunca se supo cómo Duhalde debió hacerle conocer la noticia, el anticipo de una eventual derrota, a su esposa «Chiche» Hilda Beatriz Gonzalez, que pintaba como candidata y favorita a ganar las elecciones en la primavera del 97.

Hugo Haime: otro de los históricos que vieron en Aurelio un maestro

Paso previo al salto de Duhalde a su candidatura a Presidente para octubre del 99. Las que al cabo ganó «la Alianza» con Fernando De la Rúa y Carlos «Chacho» Alvarez. El último flamante embajador argentino en Perú. Luego de casi dos décadas de ostracismo político.

Para Hugo Haime, también sociólogo y peronista, hombre de consulta del todopoderoso Eduardo Bauzá tiempos del gobierno de Carlos Menem, Julio Aurelio «un Maestro; el que innovó en nuestra profesión cuando volvió en el 81 con toda su experiencia europea», dijo

Lo mismo Ricardo Rouvier, el mismo perfil (sociólogo, peronista) «Julio, un verdadero hermano; hicimos la secundaria juntos en Almagro», comentó en línea con Haime.

El resto todos colegas ilustres de la Sociología Política, vivió con tristeza el deceso de Julio Aurelio. El periodista Ignacio Zuleta, que no hace mucho le dió forma literaria a las memorias de la polémica Elisa Carrió, expresó su dolor por la pérdida del sociólogo.

Zuleta como su hermano Enrique Zuleta Puceiro ambos sociólogos. El segundo en su momento asesor de Fernández Meijide. Todos admiradores de Julio Aurelio.

Su hijo Federico ya estaba a cargo de la Consultora ARESCO. empresa que formó Julio Aurelio en 1981. El sucesor hincha de River como su padre, hoy ocupa un lugar en la comisión directiva riverplatense.

Ignacio Zuleta: otro «discípulo» que analizó a partir del peronismo

Heredero no solamente de la fama del padre. También de formación política en el peronismo.»La obra de mí Viejo empezó por la familia. Con hijos y nietos. Mí madre (María Susana Alvarez) como compañera de la vida»,señaló

Julio Aurelio vivía orgulloso de sus hijos María, Alexia, Federico, Juan Manuel. Y de sus nietos Micaela, Gonzalo, Paloma, Lucía, Francisco, Javier, Benito y Blas. Un universo heterogéneo y con valoración de las dos pasiones: la política y el fútbol.

Ocho retoños del talentoso abuelo querido por todos. No pocos expresaron el dolor con un pensamiento clásico para éstos casos: «Julio, estarás siempre en el corazón de los peronistas»

(*) Columnista de La Señal Medios. Libre Expresión y Mundo Amateur