Julio Lamas y su postura sobre Tokio 2020: «Ahora todos tenemos la cabeza en otro lado»

Tras haber regresado desde Asia hace tres semanas, el entrenador de la selección de básquet de Japón, el argentino Julio Lamas, habló con la periodista Florencia Cordero sobre el impacto del coronavirus en Tokio.

En declaraciones a Radio Brisas de Mar del Plata, el prestigioso coach recomendó escuchar a los especialistas y acatar las medidas del gobierno. Sobre la suspensión o postergación de los Juegos Olímpicos de Tokio, Lamas aseguró que lo primero es pensar en la situación de salud que se vive en el mundo para después poder pensar cada uno en nuestros trabajos.

– ¿Cómo se fue viviendo en Japón el avance la pandemia?

– Llegué hace tres semanas. Viví toda una situación allí antes de que suceda acá. Viví una etapa preventiva con las decisiones que las autoridades de Japón tomaron. Y justo me tocó estar trabajando con el equipo en el Centro de Entrenamiento. El funcionamiento de los ciudadanos fue bastante tranquilo. Como si toda la sociedad hubiera tenido que enfrentar antes estas situaciones, no iguales, pero sí de dificultad. Ellos han tenido que soportar catástrofes climáticas varias veces y los mayores las bombas de la Guerra Mundial. No había una sensanción de alarma. Cuando las autoridades dieron la indicación de las cosas que había que hacer, todos cumplieron las reglas sin cuestionar ninguna de ellas.

– ¿En qué afectó en tu trabajo cotidiano?

– Se empezó a trabajar a distancia, pero nosotros estábamos concentrados en el Centro de Entrenamiento. Nos tomaban la temperatuta tres veces por día, no dejaban entrar a nadie de afuera, se acabó la intervención con la prensa, con los sponsors y se trabajó mucho con la higiene de manos e incluso la higiene bucal. El 21 de febrero teníamos un amistoso con China que se suspendió porque nos dijeron que en China estaba el foco. Fuimos a jugar a Taiwán y unos días antes de ir nos dijeron que iba a ser a puertas cerradas. Cuando llegamos a Taiwán había medidas de seguridad más estrictas, pero en Japón la gente se encerró. Se cerraron las escuelas, parques, museos, suspendieron todos los deportes y recitales. La gente salía a hacer las compras y se llevaba las cosas habituales, respetaban la distancia. Ellos ya no tienen contacto en el saludo entonces eso lo tienen incorporado. Y además hablamos de una ciudad como Tokio que es súper limpia, extremadamente, como ninguna otra. Y eso debe haber ayudado. Cumplen con las normas de limpieza. Cuando me asomé del balcón de mi casa llegué a ver que fumigaban en la vía pública.

– ¿Cómo viviste tu llegada a Argentina después de haber visto lo que estaba pasando en Asia?

– Los primeros nueve días acá no era tema. Después vino el aislamiento voluntario. Tenía una conciencia de lo que podía pasar y lo comentaba poco, pero cuando el presidente hizo el anuncio y ver lo de Italia creo que a todos nos hizo dar cuenta de la gravedad de que venía para acá. Lo de Asia nos parecía muy lejano.

– En el contexto general pasa a un segundo plano la realización o no de los Juegos Olímpicos, ¿qué postura tenés al respecto?

– Creo que ahora todos tenemos la cabeza en otro lado. Todo el mundo ahora tiene una precoupación mayor que los trabajos de cada uno. La totalidad de las conversaciones que tengo con mi esposa, con mis hijos de 25 y 20 años, y también algo con la de 11 -pero menos- y con los amigos con los que estoy en contacto, tiene que ver con la preocupación que tenemos para ver lo que va a pasar las próximas semanas. Todo lo demás me va a preocupar después, cuando todo esto esté solucionado.

– ¿Qué recomendarías para afrontar este desafío que tenemos como sociedad?

– No me siento capacitado para dar recomendaciones, pero voy a decir dos cosas que están vinculadas con el sentido común y que son indispensables: respetar las reglas que nos pusieron y escuchar a los que saben junto a los comunicadores que -los que mejor lo hacen- son la vía entre los que saben y la gente. Esa es la tarea más importante de todas.