Keynes: el economista que cambió las reglas de la ciencia económica

Por Fernando V. Alfonso – John Maynard Keynes (1883-1946), un hombre polifacético que ocupó el centro de la escena en los momentos exactos y  cambió para siempre la economía.

Fernando V. Alfonso

Quiero presentarles a un Economista de aquellos; alguien que cambió para siempre la manera de pensar en esta Disciplina: el inglés John Maynard Keynes (1883-1946), un hombre polifacético que ocupó el centro de la escena en los momentos exactos.

Por ejemplo en la Gran Depresión de los 30, fué convocado por el Presidente Hoover, para definir un plan que sacara de la crisis a USA; y en 1944, fue Gobernador fundador por el Reino Unido de los cimientos de Breton Woods. ¡Pavada de laburitos!.

En Breton Woods logró convencer al Sec. del tesoro (EEUU) Harry Dexter White

Keynes fue un hombre muy culto, gran matemático, financista, docente en Cambridge y escritor incansable. Pero llegó al estrellato de la mano de la Economía, en uno de sus tantos conchavos, en Australia, aprovechó su tiempo escribiendo un tratado monumental que el mundo conoció como Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero.

De un modo creativo, K inauguró una nueva forma de pensar la Economía, partiendo de lo que él denominó la Demanda Agregada. Esto es reductible en principio a una ecuación en la cual se reflejan las diferentes afectaciones que se pueden hacer del Producto de una Economía. Dicho de otra manera: cual es la forma en que la sociedad gasta sus ingresos.

Para un estudiante inicial de Economía, no parece muy difícil memorizar un polinómio de cuatro términos, pero a poco de empezar descubrirá que las ecuaciones de comportamiento de las variables, se tornan insoportables. Por ello siempre hay que aconsejar a los nóveles estudiantes, estudiar la ecuación de menor a mayor.

¿Pero qué enuncia la Demanda Agregada?; que el Ingreso total de la sociedad, se agota en los gastos de Consumo, Inversión, Gasto Público menos Impuestos, más Exportaciones menos Importaciones. Reitero el consejo a los estudiantes, empezar por Consumo más Inversión, para luego seguir complicándose la vida.

No se agotan aquí las inovaciones keynesianas; el Lord introdujo también el concepto del multiplicador del gasto. Es decir un número mayor que uno, que como múltiplo de un incremento original (supongamos en la inversión), genera un aumento mayor en el PBI. Matemática simple, para explicar algo portentoso.

Después de la Gran Guerra los alemanes consultaron a Keynes para recuperar el marco (1922)

A partir de Keynes, los políticos descubrieron que ellos podían impulsar el bienestar de los ciudadanos, a partir de medidas como leyes o simples medidas administrativas. ¡Grave error!.

Keynes ya había establecido que las únicas políticas válidas para hacer crecer o estabilizar el PBI eran: la monetaria y la fiscal. Fin para la magia.

Es que todo el mundo aprendió de Keynes, que los gobiernos podían generar políticas activas para hacer crecer la economía, con el simple recurso de expandir el gasto público, aguardando el efecto multiplicador eterno. Prohibido simplificar.

Los políticos no lo entendieron, y se entregaron a la magia. En estos días,la ex-Presidente de Argentina publicó que gracias a su genial gestión, los “negros” tuvieron plata para gastar, y eso cebó la bomba del consumo que llevó el PBI argentino a un lugar más alto que el Alemán…..

Personalmente, creo que el aporte más grande de Keynes a la teoría económica, fue la creación de un método de análisis del cual hoy es imposible prescindir. Coincido con quienes afirman que el Lord creó la Macroeconomía.

Keynes y su esposa, la bailarina rusa lydia lopokova

También debo informarles que años más tarde de la Teoría General, otra doctrina la enfrentó. Surgió en Chicago, y siempre tuvo mala prensa, se llamó Escuela Monetarista.

Por último un chusmerío; Keynes que siempre flotó en dinero, fue un picaflor incorregible. Pero ya grande cayó en matrimonio con una bailarina rusa. ¡Doctrina Clásica!.

A que otro se podría dedicar esta columna que a John Maynard Keynes.