Kicillof aprovecha la crisis sanitaria para debilitar intendentes

RedacciónMientras la provincia aparece ausente de cualquier estrategia, el gobernador dedica su tiempo a debilitar a los intendentes y entorpecer el accionar en los distritos.

Axel Kicillof viene a los tumbos desde el comienzo de su gestión. Los errores en materia económica, la imposibilidad de entablar un diálogo con la oposición, los tropiezos legislativos y un inocultable distanciamiento de la administración de Alberto Fernández han ido condicionando su gobierno, aislándolo y enfrentándolos con todos los intendentes, propios y extraños, que se resisten a ser mudos observadores de las idas y vueltas del mandatario provincial.

Lejos de dialogar el gobernador impone manu militari sus ideas y busca privar a los jefes comunales de todos los instrumentos a su alcance para sostener desde sus distritos el proyecto político personal, mantener la cuota de poder que los ha hecho fuertes y sobre todo manejar «la caja» esa vieja obsesión de los caciques del conurbano.

Pero ahora, en medio de la peor crisis sanitaria que se recuerde y cuando todos los ojos se posan en un Gran Buenos Aires en riesgo de estallido, el mandatario resolvió concentrar el manejo de todas las policías locales llevando a un tope máximo la tensión entre el gobernador y los intendentes que había tenido un pico días atrás cuando  el Ministerio de Seguridad instó a todos los efectivos a dejar de responder directivas locales.

A la ya pésima relación de los intendentes con Sergio Berni se suma esta resolución, obviamente con el conocimiento y la aceptación de Kicillof, que en su punto 5to. dispone «suspender las colaboraciones a los municipios en todas sus variantes». Agregando que de ser «sumamente» necesario deberá solicitarse autorización al mando superior.

Para los alcaldes fue un golpe que los deja sin los efectivos y patrulleros que solían coordinar los secretarios de Seguridad de los municipios y además observan un nuevo intento por quitarles manejo debilitándolos frente a sus propios vecinos, algo que desde La Plata vienen intentando desde hace tiempo.

En otros distritos fuera del conurbano también Kicillof y los suyos han intentado limitar el accionar de los jefes comunales. General Pueyrredón es uno de ellos. Pareciera que en la gobernación no entienden que los intendentes son quienes están en la primera línea de contacto con el vecino y por lo tanto engranajes indispensables para llevar adelante cualquier estrategia sanitaria y de control del aislamiento obligatorio; y que para ello es fundamental que cuenten con poder de coordinación con todas las fuerzas de seguridad.

Un caso criticable de un gobernante que parece más concentrado en el rédito político que en el combate real a una pandemia que puede llegar a llevarse muchas vidas y que necesitaría de una coordinación general para ser enfrentada con reales posibilidades de ser derrotada.

¿No sería bueno dejar estas especulaciones tan mediocres para cuando los ciudadanos estén a salvo?.

Algunos no parecen distinguir entre la política y la politiquería. Y eso es grave…muy grave.