La agencia Télam y su paso de empresa mixta a estatal

Por Fernando Del Corro Con la convicción de que el Estado también hace y defiende la soberanía con el trabajo cotidiano de informar con veracidad y rigor periodístico con pluralidad de voces.

 

Fernando Del Corro

En su reciente ejemplar del actual mes de junio, el periódico “Desde Boedo” editó una interesante historia de la agencia oficial de noticias Télam en consonancia con su transformación en un medio puramente oficial el 24 de junio de 1968 durante el gobierno del presidente de facto Juan Carlos Onganía surgido dos años antes como resultado de un golpe cívico-militar que destituyera al primer magistrado radical Arturo Umberto Illia.

La nota, de autoría del director de “Desde Boedo”, Mario Horacio Bellocchio, recuerda que “A mediados del siglo XIX apareció como una necesidad comunicacional de los Estados-Nación las agencias de noticias –centrales abarcativas de recepción de información de corresponsales– que demostraron a sus abonados el material usando su propio –y en aquel entonces, conveniente– criterio de selección. De hecho, las primeras agencias sirvieron al colonialismo vigente cumpliendo con el, por esos años, novedoso criterio del monopolio informativo –informar lo que me conviene, dónde y cuándo me conviene–. Así nacieron Agence France-Presse (AFP) en Francia; EFE en España; Reuters en el Reino Unido; Wolff, recientemente por Bernhard Wolff en Alemania; ANSA en Italia, y Associated Press en los Estados Unidos, entre otras”.

A 50 años del Cordobazo: Onganía, el militar que quiso gobernar 20 ...

Gral. Juan Carlos Onganía

El material me resultó de particular interés, aunque ya conocía la mayor parte del material allí presentado dado que trabajé en la misma a partir de 1971 hasta mi reciente jubilación en 2019 aunque con despidos intermedios como el de la etapa del genocida autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional.

Como relató Bellocchio, “A comienzos de 1945 el coronel Juan Domingo Perón –por entonces secretario de Trabajo y Previsión del gobierno de facto de Edelmiro Julián Farrell– percibe la necesidad de contar con una agencia nacional proveedora de información propia con el propósito de evitar la hegemonía de las agencias estadounidenses como “United Press International” (UPI) y “Associated Press” (AP) que monopolizaban el suministro de información, incluida la originada en nuestro propio país”.

Fue así que “El 14 de abril de 1945 el coronel Perón decide poner la piedra basal de nuestra propia agencia Télam (Telenoticiosa Americana). Se acaban de cumplir 75 años de la histórica fecha en momentos contradictorios en que Télam resurge de las cenizas del incendio macrista mientras el mundo –y nuestro país particularmente– se debate en medio de una pandemia de imprevisibles consecuencias”.

La información aparecida en “Desde Boedo” merece ser leída por la ciudadanía en general y por los periodistas en particular ya que muestra la relación existente entre los diferentes intereses en juego entre los medios, el estado y los negocios, a la que añado que todo ello tuvo su inicio cuando a comienzos del Siglo XVII apareciera el primer periódico privado, “La Gazzetta del Véneto”, en circunstancias en que Venecia era el gran centro del comercio europeo.

Es por ello que “La agencia no fue por completo estatal en sus inicios, sino que comenzó como una compañía mixta de capitales privados y oficiales. Su primer director fue Jerónimo Jutronich, quien se encargó de formar un equipo de periodistas, algunos de los probados del plantel de la Agencia Nacional de Información (ANDI), otra agencia –de escasa vida– que creó el Estado argentino en 1944”.

“Télam comenzó a emitir información el 12 de octubre de 1945, pero recién en 1948 pudo concretar la formación de una red de cobertura nacional al firmar los primeros contratos con periodistas del interior del país, quienes enviaban las notas a la redacción por telegrama o por teléfono. Hasta entonces solo contaba con una sede en la Ciudad de Buenos Aires y desarrollaba su actividad en ese ámbito”, recordó Bellocchio.

Más adelante “La empresa pasó por avatares diversos durante el gobierno de facto de “La Libertadora” y recientemente comenzó a estabilizarse durante el gobierno de Arturo Frondizi. El 30 de julio de 1959, Bernabé Villegas, Adolfo Garino y Blas Calaro, entre otros, produjeron un cambio jurídico en la agencia que pasó a ser Télam Sociedad Anónima, Periodística, Radiofónica, Cinematográfica, Comercial, Inmobiliaria y Financiera”.

En ese marco, “Un decreto del presidente de la Nación autorizó a la reciente empresa con su cambio estatutario a funcionar bajo las nuevas condiciones. Durante la década de 1960, Télam captó una amplia gama de clientes, incluidos los cuatro canales de televisión porteños y diarios de envergadura como Clarín. La agencia comenzó a transmitir noticias por líneas de télex, hecho que llegó llegar a más puntos del país en menor tiempo”.

Pero no todo anduvo bien y así comenzaron los graves problemas. Télam “viene tramitando informaciones falsas y tendencias que por su naturaleza y alcance atentan contra el orden público y la tranquilidad de la población y siendo firme propósito del Gobierno eliminar todo factor capaz de perturbar el proceso electoral aplicando al efecto las facultades que conciernen durante la vigencia del estado de sitio“, sentenció el gobierno de facto de José María Guido decretando la clausura de la agencia el 30 de mayo de 1963.

Y se llegó a un día como hoy, 52 años atrás, cuando “El 24 de junio de 1968, Télam se convertía en una empresa estatal –bajo la dictadura de Juan Carlos Onganía–, cuando el Gobierno adquirió el total de las acciones por medio de la Secretaría de Difusión y Turismo. En forma paralela, el nuevo marco legal está obligado a toda la publicidad de las empresas y los organismos públicos fuera de la transmisión y la transmisión de la agencia, la decisión que afecta a la empresa generar recursos propios”.

“Más tarde, El llamado ‘Proceso de Reorganización Nacional’ que llevó a cabo la última dictadura cívico-militar-eclesiástica (1976-1983) a veces marcó en Télam un duro régimen de censura además de haber tenido la desaparición de tres de sus trabajadores. Al llegar el gobierno constitucional de Raúl Alfonsín se pudo verificar igualmente la desaparición de gran parte del archivo periodístico y fotográfico de la empresa”. Los tres desaparecidos fueron el sacerdote Héctor Jesús Ferreiros, Célica Gómez y Alejandro Martín Almeida, el hijo de Taty Almeida, la destacada luchadora por los derechos humanos. Cabe recordar que la misma madrugada del golpe apareció en la puerta un numeroso listado de los que teníamos prohibido el ingreso.

La publicación de “Desde Boedo” también trajo a la memoria que “En 1984, las agencias privadas ‘Noticias Argentinas’ (NA) y la hoy disuelta (2017) ‘Diarios y Noticias’ (DyN) solicitaron públicamente el cierre de Télam.

Carlos Menem dispuso en 1992 la intervención de la empresa y dos años después su liquidación, pero en 1996 dejó sin efecto el decreto de liquidación para reemplazarlo por uno nuevo con su firma y la del ministro de Economía, Domingo Cavallo, quien dejó a Télam sin una de sus principales fuentes de ingresos al desmantelar el monopolio de la publicidad oficial”.

Pero los problemas no terminaron allí ya que “Télam siguió, sin embargo, funcionando como agencia de publicidad. En 2000, el gobierno de Fernando de la Rúa volvió a anunciar el cierre del área de publicidad y la venta de la sede central de la agencia, Bolívar 531, en la ciudad de Buenos Aires, medidas que no se concretaron. Al año siguiente se unificaron todos los medios de comunicación pública, pasando la agencia a funcionar junto a LS82 TV Canal 7 y LRA Radio Nacional, dentro del Sistema Nacional de Medios Públicos; en 2002 recuperó su condición de empresa autárquica”, aclarándose que “En la actualidad, la agencia es una Sociedad del Estado (SE) cuyo accionista es la Secretaría de Medios de Comunicación, encargada de designar el directorio”.

Perón y el comunismo. – argentoria

Perón en la Secretaría de Trabajo

Durante los últimos años “Desde la asunción de Hernán Lombardi como titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, durante la gestión de Mauricio Macri, se llevó a cabo un recorte presupuestario y se denunciaron casos de censura sobre el trabajo de los periodistas. En total fueron despedidas 357 personas, cerca del 40% de la planta. El despido masivo, sacudió las redacciones de todo el mundo, que se hizo eco de la noticia. En tanto, los trabajadores despedidos tomaron los dos edificios de la empresa y se desarrollaron una serie de actividades para visibilizar el conflicto y lograr la reincorporación de las 357 personas”. Algo que terminó en los tribunales del trabajo.

“Con el cambio de signo político, el 10 de diciembre de 2019, se produjo el pronto alejamiento de Rodolfo Pousá, su presidente hasta ese momento y el consecuente registro de Bernarda Llorente en su reemplazo. La periodista, productora y politóloga venía ejerciendo la función de manera informal, desde que asumió la presidencia Alberto Fernández.

Dijo Llorente en este reciente aniversario: ‘La agencia Télam cumple 75 años. Juan Domingo Perón la creó con el objetivo de tener una voz propia en el mundo. La historia de Télam es, ante todo, la historia de un proyecto de soberanía informativa. A pesar de los repetidos intentos de vaciarla, censurarla e incluso clausurarla. A lo largo de estos 75 años se verá en la mayor agencia productora de contenidos periodísticos de América Latina, y la segunda más grande de habla hispana. Este aniversario nos encuentra en medio de una pandemia y hoy más que nunca resulta vital llegar a todos los rincones del territorio argentino con información verificada y herramientas para los ciudadanos que pueden sobrellevar una realidad compleja y de gran incertidumbre.

Designan a Bernarda Llorente al frente de la agencia de noticias ...Bernarda Llorente

Télam va a recuperar el lugar que nunca debió perder. Hoy transitamos un proceso de recuperación a partir de una decisión del Estado Nacional de recuperar su principal riqueza: sus trabajadores, su experiencia y compromiso. Cuando llegamos, Télam estaba destruida. Intentaron hacer una agencia paralela con poca gente en Tecnópolis y dejaron a los trabajadores en las otras sedes (de la calle Bolívar y de la avenida Belgrano), donde cerraron pisos; sacaron equipamiento. Intentaron sacarle a la gente la dignidad y el orgullo de pertenecer a esta agencia.

Con la convicción de que el Estado también hace y defiende la soberanía con el trabajo cotidiano de informar con veracidad y rigor periodístico con pluralidad de voces y representaciones colectivas, para ayudar a construir una sociedad más equitativa y una mejor democracia“.

Cabe señalar que “El cómputo de gastos de Télam forma parte del presupuesto global del Estado argentino, aunque la agencia también genera ingresos propios en concepto de publicidad y por medio de la venta de su servicio informativo a sus más de 2800 abonados”.