La Argentina no sale si no encuentra su propio Pacto de la Moncloa

Por Adrián Freijo – Muchos se habla, y hemos hablado, de la necesidad de imitar aquel esfuerzo de todos los sectores de la política, la empresa y el trabajo de España para frenar la caída. ¿Qué esperamos? (LEM)

¿Qué fue la Moncloa?, ¿un rasgo de lucidez o un reconocimiento de que la situación no daba para más?. ¿Importa acaso?.

España se debatía frente a una crisis que ponía en riesgo aquel inicio democrático que la muerte de Francisco Franco, tras cuarenta años de poder, había disparado. Una inflación que se arrimaba al 30% anual, un desempleo creciente, falta total de inversión, quiebra de los sistemas sociales, parálisis laboral creciente, un sistema educativo sin rumbo y sobre todo la imposibilidad absoluta de votar leyes generales, ante una creciente politización de las instituciones y la ceguera de los partidos.

El premier Adolfo Suárez, un portento de equilibrio y patriotismo que pudo disfrutar el país en ese momento, entendió perfectamente lo que la palabra «transición» significaba y tomó conciencia inmediata que la hora no era para el lucimiento ni la proyección personal sino que su papel en la historia era el de lograr lo que logró: un acuerdo general de todos los sectores para quitar del fragor político los temas al menos suficientes para sacar a España del atolladero. Y puso manos a la obra, a sabiendas de estar enterrando su futuro personal…

El siguiente video sintetiza, con las limitaciones de tiempo y espacio, lo que se atacó, lo que se buscó y sobre todo lo que se logró.

Las imágenes: España; un país que entendió que eran todos o ninguno. Historia del Pacto de la Moncloa.

Cuando el entonces Ministro de Economía Fuentes Quintana tomó las duras medidas necesarias para pasar de una economía de aislamiento, producto de cuatro décadas de sanciones al régimen de Franco, lo hizo con la tranquilidad de saber que todas ellas estaban dirigidas a temas incluidos en el Pacto y que por tanto, más allá de las negociaciones, nadie especularía con los votos en las Cortes (el parlamento español) para frenar su puesta en marcha.

Un lustro después el país ya marchaba firme en un crecimiento e integración que no solo le permitió integrarse a la UE sino que fue tomado como ejemplo en el mundo entero.

Pero…¿qué fue la Moncloa?.

El análisis de Adrián Freijo: «La Moncloa, un pacto que traspasó al tiempo»

Un ejemplo claro de lo que ocurre cuando la dirigencia pone por delante los interesas del país a los sectoriales que puedan representar o los personales que puedan empujarlos. Los resultados, sobre todo en lo que tiene que ver con la integración de España al mundo y la posibilidad de gobernabilidad, fueron tan contundentes como luminosos.

Para que Argentina siga un camino similar es necesario cerrar las heridas de la historia y consensuar cuales son aquellos temas que por su importancia deben ser asumidos como políticas de estado.

En 2009 escribimos el libro «La otra República» en el que propiníamos el camino de La Moncloa como una salida. Y lo hicimos en base a una realidad propia que se basaba en la historia y se proyectaba desde un presente que no era muy diferente al que hoy vivimos. Casi diríamos que semejante, aunque los índices de esos años hoy aparezcan agravados.

Si el lector de LIBRE EXPRESIÓN tiene ganas, y tiempo, de repasar aquellas páginas, acá se las dejamos. Es nuestro pequeño aporte a un tema que ahora -ojalá que no sea tarde- aparece como uno de los caminos posibles para sacar adelante a la Argentina. Leerlo no será un espacio perdido…

Lea el libro completo sobre el pacto que el país necesita

LA OTRA REPÚBLICA

de Adrián Freijo (2009)