El aumento anunciado por Cristian Ritondo logró desarmar la protesta organizada para este sábado. Pero al conocerse algunos detalles del componente salarial volvió el enojo policial.
Muy pocas cosas quedaron claras después del anuncio oficial de las nuevas escalas salariales. Y una de ellas es que el cuestionado Ministro de Seguridad «incorporó» el rubro «uniforme» como parte del teórico aumento salarial.
Efectivamente, al conocerse el detalle del anuncio, el personal policial se enteró que el salario básico no sería de $11.805 como le habían anunciado sino de $10.674,75 más un componente de $1130 por uniforme.
Huelga decir que este último item no integra los derechos de retiro del personal y que por su propia definición no puede ser considerado remuneración. ¿Podría un policía decir «yo elijo llevar ese monto a mi casa y no utilizar uniforme»?; absurdo de solo pensarlo.
Tampoco los integrantes de la fuerza han podido saber si el aumento retroactivo a febrero será cobrado en su totalidad, en cuotas o si uno de los dos meses irá directamente a la caja policial, algo que trascendió en las últimas horas.
Para acrecentar las dudas la página www.cajapolicia.gob.ar que era la encargada de publicar las nuevas escalas se cayó sugestivamente en la noche de ayer y al momento de escribir estas líneas todavía se encontraba fuera de servicio. «Quieren que pase el sábado y recién después -con la protesta desarmada- nos vamos a enterar que nos mintieron», decía un veterano policía que alcanzó a conocer las inconsistencias del anuncio de Ritondo.
Y agregaba que «los que estamos cerca del retiro tampoco sabemos si el aumento anunciado es extendido al sector pasivo» para concluir que «gran parte de nuestro sueldo es en negro (bonificaciones) y pese a que Ritondo prometió que se iba a integrar al básico, nada de eso aparece en las escalas que habían publicado y luego sacaron de la web».
Dudas en lo salarial, nada concreto en cuanto a una política de ascensos que contemple el esfuerzo del personal, solo anuncios generalizados en materia de equipamiento y falta absoluta de una información clara.
La sensación es que «se tapó un agujero» para desarmar la protesta y que…mañana se verá.
Peligroso e irresponsable.


