La causa Astillero Río Santiago preocupa al FPV y a Cambiemos

Todos los días aparece una nueva información que consolida la ida de un acto de corrupción en el que necesariamente intervinieron todos los imputados. Los ojos se posan en Giri y Mar del Plata.

La corrupción vuelve a ser noticia. Las detenciones de un funcionario macrista y de cinco vinculados al sciolismo incomodaron a la actual gestión y a la saliente. Nombres, cargos, vínculos partidarios, dinero, negocios y datos que quedaron expuestos a partir de un error administrativo que puso en evidencia el delito de malversación de fondos públicos en el Astillero Río Santiago.

A pocos días de andar la nueva la conducción, el Astillero se alza como el primer exponente de corrupción en la era Cambiemos. Si bien el escándalo judicial salpica al anterior gobierno, la causa puso en alerta a la gestión de María Eugenia Vidal, que ve opacar los principios de honestidad y transparencia enarbolados durante la campaña.

“Fue un piñón”, lanzó un diputado de Cambiemos, que no quiso opinar sobre la situación y sólo deslizó: “Fue una causa que se abrió de la noche a la ma-ñana y nos sorprendió. Esto trae un arrastre sobre otros funcionarios; esto viene desde atrás, viene de cuando (Francisco) De Narváez era fuerte”.

El nombre del ex diputado nacional surge a partir de la detención de Emiliano Giri, ahora ex titular del Ente Municipal de Turismo (EMTUR), quien formó parte del armado denarvaísta marplatense como candidato a concejal; años en los que forjó amistad con José “Pepe” Scioli.

De origen radical, el marplatense siempre coqueteó con el macrismo; primero, desde Propuesta Radical para Otra Argentina (PROA), y luego sumándose a las filas de Cambiemos como postulante a la Legislatura provincial. En Mar del Plata se perfiló como el armador del actual intendente, Carlos Arroyo, y éste le devolvió el favor nombrándolo en Turismo.

“La investigación se inició a fines de 2013 en Coronel Pringles debido a un supuesto error administrativo en la liquidación de sueldos de un empleado del Astillero Río Santiago”, explicó a La Tecla el fiscal Jorge Paolini. Y resaltó que “se determinó la existencia de un circuito paralelo de liquidación y pago de sueldos en una modalidad contractual que permitía hacerse de fondos que estimamos en unos 16 millones de pesos”.

La maniobra consistía en que gente incluida en un listado cobraba personalmente en el astillero, cuando todo el cuerpo de trabajadores estaba bancarizado. “Cuando vimos los legajos comprobamos que mucha gente tenía domicilio muy lejos y que era muy difícil que prestaran funciones”, añadió Paolini.

La investigación determinó que estas personas nunca se presentaron a cobrar “porque ni siquiera estaban al tanto”; por lo que se falsificaban los recibos de cobro de haberes. “Este delito necesitó de una orden que, claramente, era jerárquicamente implementada a través del presidente, el gerente general y el liquidador de sueldos y jornales”, amplió el funcionario fiscal.

La investigación determinó la detención de personas que hasta hace poco cumplían funciones en el Astillero y fueron parte de la gestión sciolista.

En Coronel Pringles se detuvo a Héctor Scavuzzo, ex titular de la empresa naval, “imputado como autor penalmente responsable del delito de peculado por los hechos acaecidos entre enero de 2012 y diciembre de 2013”. La misma suerte corrió el ex jefe de Gabinete del Ministerio de Producción, Andrés Omar Ombrosi, mano derecha del ex titular de esa cartera Cristian Breitenstein, a quien se lo imputó como “partícipe necesario”.

Ante este vínculo, Paolini aclaró que “no hay nada que haga sospechar ni que vincule” al ex funcionario sciolista con la causa. “Eran partidas que destinaba directamente la Provincia a la administración del Astillero”, añadió.

La misma imputación cayó sobre Rodolfo Guillermo Elisetch, coordinador de Sueldos, Jornales y Personal Superior; Oscar Edgardo Borcerio, ex secretario de Presidencia; Julio Rubén Borovik, ex gerente general; y Emiliano Giri, el único que no tenía una vinculación directa con Astillero Río Santiago.

“Advertimos que había un montón de contratos falsos porque faltaban firmas y estaban incompletos, que eran de gente con domicilio en Mar del Plata; a partir de eso decidí recibir testimonios de toda esa gente, y todos ellos coincidieron en que le dieron los datos directamente a Emiliano Giri”, completó el fiscal, en respuesta a Héctor Granillo Fernández, defensor de Giri, que cuestionó la conexión del marplatense con la causa.

Por estas horas, todos los imputados fueron excarcelados por orden del juez de Garantías Jorge Mateos. Mientras que el fiscal adelantó que apelará la decisión del magistrado, los abogados defensores de cada uno de los implicados buscarán que se les otorgue el sobreseimiento.

Independientemente del curso judicial de la causa, lo que preocupa al FpV y a Cambiemos es el impacto que puertas adentro y afuera de los partidos pueden provocar las detenciones.

Fuente: Revista La Tecla