La historia del entrenador de básquet que desembarcó en Islandia

Iván Guerrero dirigía el plantel de básquet femenino del club Peñarol, pero le llegó la tentadora propuesta de trabajar como asistente en Islandia y no lo dudó. Se instaló en el país del que hoy hablan todos los argentinos.

Islandia, primer rival de Argentina en el Mundial de Rusia 2018, pasó a la consideración del pueblo argentino de un día para el otro y, de repente, todos empezaron a hablar de aquel país lejano del que nadie sabía absolutamente nada.

Poco más de un mes antes del sorteo del Mundial de fútbol, un marplatense ya había comenzado a interiorizarse acerca de Islandia por una posibilidad laboral que estaba por concretarse.

Iván Guerrero, el entrenador de básquet que dirigía a las chicas de Peñarol en la Liga Nacional Femenina, siempre pensó en la chance de probar en el exterior y fue a través de las jugadoras extranjeras que integraban el plantel “milrayitas” que accedió a los contactos que lo llevaron a vivir en el extranjero.

Ya instalado en su nuevo destino, el coach intenta adaptarse a las pocas horas de luz que tiene el día en un país en el que no se usa gas porque el agua para bañarse sale caliente por el efecto de los volcanes y donde no es necesario comprar agua embotellada porque lo que sale de la canilla ya es agua mineral.

Abocado de lleno a su tarea en el FSu Selfoss basketball, el DT marplatense disfruta de la experiencia, se sorprende de la disciplina de los más jóvenes a la hora de entrenar, de los chicos que van a la práctica sin zapatillas o de las chicas que eructan en el gimnasio como algo natural y cotidiano. Aunque extraña a los suyos en su ciudad, se muestra agradecido por poder experimentar nuevas vivencias en un país lejano con apenas 23 años y trata de procesar las diferencias culturales.

En diálogo con la periodista Florencia Cordero en el programa Un Lugar en el Mundo de Radio Brisas de Mar del Plata, Iván Guerrero contó cómo es el particular ritmo de vida de Islandia y advirtió que, si bien el fútbol se vive de manera muy distinta a Argentina, los “vikingos” son unos guerreros.