La historia del ex tenista marplatense que un día le ganó a Roger Federer

Nahuel Fracassi nació en Mar del Plata, fue tenista y ahora es profesor de tenis en Alemania. Comenzó a viajar a los 12 años compitiendo, ha recorrido distintos países de Europa y le ganó al gran Roger Federer cuando se enfrentaron en etapa de juveniles. 

En este momento se encuentra en Munich y desde su casa en Alemania habló con Radio Brisas en el programa Un Lugar en el Mundo sobre su historia de inmigrante con una anécdota muy especial acerca de su enfrentamiento con uno de los deportistas más admirados del mundo.

Fracassi empezó a jugar a los 7 años en el Club River. A los 12, junto a su entrenador, se fue al norte de Italia sin su familia. “Somos muchos hermanos y el tenis es un deporte muy caro, mi familia no podía costear la carrera y salió esta oportunidad con una empresa que me contrató, no lo pensé dos veces, mis papás me apoyaron y me vine”, comentó el extenista.

Por otro lado, contó que vuelve todos los años a Mar del Plata. “Fue todo una aventura, un sueño que tenía, no me daba cuenta que me iba solo, el deseo era mucho más grande que el miedo o la preocupación. Ahora soy papá y mi hijo tiene 15 y mi hija 8 y no sé si los dejaría cruzar el charco sin ningún familiar. Es una experiencia que volvería a hacer, no me arrepiento de nada”, afirmó. 

Con su entrenador tenían una relación casi de padre e hijo y ahora continúan en contacto porque tiene una academia de tenis donde él trabaja en Munich hace casi 6 años. “Soy su mano derecha, esa relación que nació hace 34 años sigue intacta”, confesó el deportista.

“Llegamos al norte de Italia en Normandía, a la empresa que contrató al entrenador para empezar una carrera y empezamos a competir ahí en los torneos de mi edad y como me iba bien competía en los más grandes. Empecé a jugar los campeonatos italianos, estaba entre 1 ó 2 de Italia así que salió todo perfecto, empecé a competir para ese país, me llamaron del centro de entrenamiento y viajabamos representando a Italia hasta los 18”, explicó. 

Por otra parte, aseguró que lo más difícil de la adaptación fue aprender el idioma. Sin embargo, afirmó que “en seis meses lo entendía perfecto y hablaba bastante bien”. El actual entrenador manifestó que “a los 18 nos fuimos a otro club en Toscana que nos contrataron para representarlo, competimos y viajamos durante el año para nuestra carrera individual hasta los 25 que nació Benjamín. Me quedé en Toscana en un club que me lo ofrecieron para que lo manejara yo, estuve 9 años en ese club. Hasta que me vine para Munich con Sergio”.

Nahuel estuvo desde los 14 hasta los 24 viajando por España, Portugal, Japón, Canadá, Austria, entre otros. “Recorrí todo el mundo gracias al deporte aunque muchas veces no podía porque tenía que estar en el club y en el hotel. Conocí muchos lugares, culturas, personas, todo eso te ayuda a crecer, a tener una experiencia propia que te ayuda a tomar decisiones”, resaltó. 

“Hasta los 18 representé a Italia a nivel juvenil, pero me sentía argentino. Viajé a muchos torneo con Federer, siempre nos veíamos y jugué con él dos veces. La primera vez le gané en 1996. Y a los 3 meses volvimos a jugar en los campeonatos mundiales donde me ganó él. Tengo una muy linda anécdota de cuando él era número uno del mundo, en el 2009, en el ATP de Roma. Fuí con un amigo y pensé que no me iba a reconocer, habían pasado 8 ó 9 años que no lo veía. Me miró, vino a saludarme y me preguntó cómo estaba, qué hacía, qué era de mi vida, yo estaba sorprendidísimo. Un tipo muy humilde, muy simple, un señor como se lo ve. La verdad que me sorprendió muchísimo la carrera que hizo, está haciendo y va a hacer, era un loco, hablaba, gritaba, tiraba la raqueta, se peleaba con el entrenador. En el primer partido yo le gané fácil y en el segundo partido cuando iba perdiendo destrozó su raqueta contra el palo de la red. Era complemante diferente a lo que se ve hoy, era mas temperamental, medio rebelde, tenia el pelo amarillo”, confesó. 

En cuanto a su carrera de tenista profesional en su juventud, destacó que llegó a estar entre los 8 mejores del mundo y después se empezó a encontrar con dificultades técnicas, físicas, mentales y económicas. “Lo intente hasta los 23, me quedé estancado y tomé la decisión de empezar la carrera de entrenador”, señaló. 

Estuvo a la par de los grandes tenistas argentinos y contó que aún sigue en contacto a través un grupo de WhatsApp con varios de ellos como Guillermo Coria, David Nalbaldián, Mariano Zabaleta y Juan Ignacio Chela.

Por otra parte, remarcó que “siempre me sentí argentino, lo mío con italia era tenístico. Donde nacés es donde tenes tus raíces. Por ahora nunca me planteé volver a Argentina. Tengo dos hijos con mi ex, me separé después de 8 años, ella se volvió a Argentina , yo me vine para Alemania y se vino a vivir a España hace un año y medio. Mejor para mí porque así veo a los nenes más seguido. Benjamín tiene 15 y está jugando al tenis, compite. Ahora estoy en Munich felizmente de novio con María, y esperando pronto ver a mis hijos, que son lo más lindo que tengo”.

Con respecto al entrenamiento de su hijo, resaltó que “es muy difícil entrenar a un hijo, se complica y muchas veces hace más mal que bien, mis amigos y mis hermanos me ayudan a que siga su carrera. Ellos son profesores de educación física en Mar del Plata y Benja los escucha o absorbe más. Si bien empezó de más grande a competir, él podría ser mucho mejor que yo, le falta madurar en experiencia, saber jugar los partidos, pero eso se gana con el tiempo. Tiene muchas ganas, creo que podría llegar a tener muy buenos resultados”. Y agregó que estudia en la escuela online argentina del ejército, el CEADE. “Estoy muy contento con la profesionalidad, los hace muy responsables. Para los chicos que hacen deporte o no, me parece muy bueno”, opinó.

Nahuel estuvo en Mar del Plata hasta el 31 de enero ya que su hijo le insistió para venir. “Cuando voy a Mardel me siento completo, lleno, es mi ciudad, pero también me pasa que no se si podría volver a acostumbrarme a vivir ahí. Después de dos o tres meses empiezo a extrañar mi rutina, mi trabajo, mi gente”, destacó. 

Sobre la dificultad con el idioma, dijo que el alemán le cuesta mucho, es muy difícil, pero lo necesario para dar una clase de tenis lo aprendió. “Me ayuda el inglés y hay muchos alemanes que estudian español o italiano entonces me dicen que les de la clase en alguno de esos idiomas. La gente del club está contenta, no están están acostumbrados al trato de los latinos pero les gusta”, señaló.

El ex tenista confesó que lo que más le gusta de la ciudad es la estabilidad y la seguridad, pero lo único que no comparte es el frío que hace en diciembre, enero y febrero y la comida alemana. Sobre su vida en Munich agregó que se traslada de un lado a otro en bicicleta, subte o colectivo y dentro de una zona de la ciudad se mueve las veces que quiera pagando un abono por mes. Su casa está a 25 minutos del club aproximadamente.

Por último contó que “cuando vengo a Mar del Plata trato de estar con mis hermanos, mi mamá, amigos, me gusta ir a las cervecerías, voy a la playa, tengo un jeep que lo uso sólo los veranos. Los últimos veranos dediqué bastante tiempo al entrenamiento de Benjamín. Cuando pongo las cosas en la balanza, hay muchas más positivas que negativas». Y consideró que «a los 12 años era muy temprano para hacer ese despegue. Aconsejaría que lo hagan un poquito más adelante, para que puedan vivir cosas de la infancia, yo a esa edad competía, entonces las salidas, asados, no las tuve en la adolescencia. A los 16 ó 17 considero que es una edad justa para hacer el despegue”, recomendó Nahuel. 

Escuchá la charla completa de Nahuel Fracassi con Florencia Cordero en Radio Brisas: