La magia de conocer la tierra de los abuelos en un viaje inolvidable

Carolina, una argentina en Verona, decidió un día conocer el lugar donde nació su abuelo y, junto a una tía, visitó la isla italiana de Capraia donde disfrutó de una experiencia fascinante.

El abuelo Tito dejó Capraia junto a su familia unos 100 años atrás para emigrar a la Argentina y nunca volver. Ese nombre resonaba en la familia con relatos aislados y mucha nostalgia.

«Con suerte a veces se conoce algún dato relevante aparte del nombre del pueblito donde nació nuestro antepasado. Una fecha tentativa de llegada al país, el barco, u otros parientes. Las consultas en los foros de internet son infinitas. Y así como muchos de los argentinos de mi generación descendientes de emigrantes crecimos con más dudas que certezas sobre nuestros orígenes, yo ciertamente no soy la excepción», contó Carolina en Radio Brisas.

La única imagen que representaba la tierra de sus antepasados era una pintura en la que se veía un fuerte en la cima de una colina sobre el mar. Cuando Carolina llegó a Capraia, descubrió que aquella imagen era el Forte San Giorgio al verlo con sus propios ojos. Era el comienzo de la historia.

En diálogo con la periodista Florencia Cordero en el programa Un Lugar en el Mundo, Carolina narró los detalles de la movilizante experiencia de encontrarse con sus orígenes.