La muerte de Diego, enigma de una novela de Agatha Christie

Por José Luis Ponsico (*)En Maradona, desde el caño al 5 de Talleres de Córdoba, Juan Domingo Patricio Cabrera, octubre del 76, todo ha sido intensidad, arte, polémica y mucha fama. Final abierto.

 

José Luis Ponsico

Las tres hijas de Diego Maradona en larga jornada, sábado, Fiscalía de San Isidro,  acusaron al médico del genio de Fiorito, homónimo del notable «Pulpo» Leopoldo  Luque, por «negligencia» al tener «control de la salud del padre», al astro mundial.

La Justicia Penal de San Isidro labró actas para que fueran allanados el consultorio médico de Luque y domicilio particular en la localidad de Adrogué, zona Sur del gran Buenos Aires.

Antes, el médico dijo no haber ocultado nada sobre el final de Diego. El periodista Gustavo Carabajal, «América TV» repasó antecedentes penales del mentado Luque. Ahora comprometido en el final -en soledad- de Maradona.

Trascendió que el galeno amigo del «10» de la historia, quedó imputado por acto de «Homicidio culposo, Abandono de personas» testimoniales de Dalma y Giannina .

La restante, Jana, una relación, del 94, cuando el genio de Fiorito estuvo en Mandiyú, Corrientes. Luque se hizo cargo hace algo más de tres años como «médico de cabecera» de Maradona, según afirman en el entorno de Maradona aunque el facultativo lo niega.

Las hijas mayores de Diego hablan de una persona abandonada

Sin antecedentes relevantes como profesional de la medicina. Es lo que dicen las tres hijas. Por el contrario, con antigua pelea en territorio de Lanús, Luque estuvo involucrado en un crimen. Dos grupos enfrentados.

La primera observación: nadie opinaba públicamente del joven médico de origen cercano al de Diego: la populosa Villa Caraza, de Lanús. Todo indica que Luque «le entró» a Diego por el lado del origen de ambos. La villa, la miseria.

Todo eso enojaba mucho a las hijas de Maradona. Giannina cuando todavía se podía asistir a las canchas, en partido de Gimnasia y Esgrima en el Bosque, al cabo por twitter: «Mejor que no termine mal todo esto. Deberían cuidarlo», decía

Se refería a emociones que vivía semanalmente el astro del fútbol mundial de los años 80 y 90. Las hijas aseguraron en el Ministerio Público que Luque «aisló» a Diego Corroborado por Oscar Ruggeri y Héctor Enrique: «No nos pasaban las llamadas»,

Varias novelas se entremezclan en el caso Maradona, su deceso. El enigma de la muerte «dudosa». Sin médico en las cercanías. Una operación en la cabeza que siempre generó debate. El paciente «de riesgo»

El Dr. Leopoldo Luque y muchos puntos por aclarar

«La salida de las hijas del country privado «San Andrés» en Tigre, donde Maradona asistido por un sobrino y cambio de guardia de enfermeras» coincidieron los ex futbolistas del Mundial 86. Todos lamentando un final «no deseado».

El teatro clásico remite a «¿Entonces quién lo hizo ? aquella novela de Agatha Christie, llevada a la escena grande » En la literatura, relato de  Rodolfo Walsh, en la investigación «¿ Quién mató a Rosendo ?». El crimen 1965.

Desde la cultura sindical-peronista, enfrentamiento en la Pizzería «La Real» de Avellaneda, hoy lujoso «Pertutti». Allí Humberto Maschio a diario -antes de la pandemia- con el desayuno daba tertulias futboleras inolvidables. Av. Mitre al 500.

Walsh recopiló datos sobre el tiroteo. Dirigentes cercanos al célebre sindicalista Augusto Timoteo Vandor, los´ 60, enfrentado a grupo «de izquierda». Costó la vida del dirigente Blajaquis, «enemigo» del vandorismo. Cayó Rosendo García, del «Lobo».

Los casos policiales en la Argentina, algunos envueltos en misterios por décadas, superan largamente la imaginación de la famosa Agatha Christie. Aquella autora británica inolvidable. Nacida a fines del siglo XIX.

La oscuridad persiste en María Marta García Belsunce primavera 2002. Country privado del Gran Buenos Aires. Aún hoy perdura el enigma. En el medio, resultó condenado su marido, luego liberado. Se presume inocencia.

¿Estaba recuperándose en el lugar indicado?, ¿lo atendieron debidamente?. Todo está abierto.

Agatha desde su imaginación de escritora célebre tuvo al belga Hércules Poirot, apellido francés. Un detective sagaz que en el cine lo interpretó el gran actor inglés Albert Finney. También fallecido.

«Si no hubiera luces que se apagan, las que se encienden no alumbrarían», dejó como enseñanza Antonio Porchia, el italiano autor de «Voces», también en el 65.

Todo es investigación y se viene otro enigma: la sucesión de bienes del genio.

En Maradona, desde el caño al duro 5 de Talleres de Córdoba, Juan Domingo Patricio Cabrera, octubre del 76, todo ha sido intensidad, arte, polémica y mucha fama. Final abierto.

 

(*) Columnista de La Señal Medios. Libre Expresión y Mundo Amateur