Pese a todas las tácticas dilatorias y a las ofertas para evitar el juicio oral, Eduardo «Lalo» Ramos deberá afrontar hoy la audiencia preliminar que puede depositarlo en el juicio oral.
Hoy a partir de las 10 se llevará a cabo la audiencia preliminar del juicio en el que el ex piloto de autos de carrera Eduardo «Lalo» Ramos está acusado de causar un siniestro vial que dejó como consecuencia un menor con graves lesiones.
Esta jornada, inicialmente prevista para la semana pasada pero postergada por licencia del juez Pedro Hooft, servirá para realizar los distintos planteos de la defensa, la fiscalía y el particular damnificado.
El hecho que se le imputa a Ramos (48) ocurrió en la tarde del sábado 29 de marzo de 2014, cuando conducía su Mercedes Benz y chocó desde atrás con un Chevrolet Corsa, a la altura del kilómetro 19 de la ruta 226, en cercanías del paraje La Gloria de la Peregrina.
A raíz del impacto el niño Thiago Joel Franco resultó con triple fractura de cráneo, y debió ser internado en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil; mientras que su madre fue derivada con politraumatismos al Hospital Interzonal General de Agudos, ambos de esta ciudad; en tanto su padre y su hermana de siete años resultaron ilesos.
La evolución del cuadro clínico del menor fue lento y con complicaciones, ya que se explicó que padece hemiplejía, síndrome postconcusional, epilepsia y síndromes epilépticos sintomáticos relacionados con localizaciones y trastorno de la conducta sociable, que se traduce en inestabilidad emocional, ansiedad, falta de concentración, crisis de furia e irritación.
Los peritajes accidentológicos revelaron que Ramos conducía su automóvil Mercedes Benz a una velocidad cercana a los 200 kilómetros por hora y que el impacto fue a una velocidad relativa de 147,5 al descontarse la marcha a la que avanzaba el Corsa. A menos de 600 metros del lugar del impacto había un cartel que indicaba como velocidad máxima 40 kilómetros por hora.
Por otra parte, Ramos presentaba un grado de alcohol en sangre tres veces por encima del permitido dos horas después, por lo que se presume que era muy superior aún en el momento del accidente. El registro fue de 1,54 gramos por litro.
Ramos está imputado por el delito de lesiones culposas agravadas que, según el artículo 90 del Código Penal, establece una pena de 1 a 6 años de prisión.


