¿Inconsistencias éticas del Secretario de Educación?

RedacciónLuis Distéfano se ha convertido en la espada acusadora que se levanta amenazante contra los docentes municipales. Sin embargo en su pasado las cosas no parecen ser tan claras.

En una carta de lectores titulada «La detestable naturalización de la corrupción», fechada el 18 diciembre de 2016 y dirigida al semanario Noticias & Protagonistas, el Prof. Juan Raschetti. Director de la EES N°74 denunciaba al docente Luis Distéfano, por entonces Inspector Jefe Técnico Administrativo Distrital de la Dirección de Asuntos Docentes y actual Secretario de Educación de la comuna local.

Sostenía entonces que Distéfano «viene ejerciendo una sutil estrategia de persecución y acoso laboral hacia el denunciante» mientras tanto en la saliente administración de Daniel Scioli como en la nueva etapa de María Eugenia Vidal, de la que por entonces ya había transcurrido un año entero, nada se hacía para avanzar en la investigación de aquellos hechos denunciados y que hoy adquieren singular importancia a la luz de las violentas acusaciones del funcionario contra sus pares municipales, erigiéndose en «catón de la ética y custodio de la moral pública».

¿De qué se trataba aquella denuncia?. Amén de narrar actitudes persecutorias de Distéfano hacia una docente que había realizado una denuncia contra él por irregularidades, se señalaba un flagrante caso de incompatibilidad que seguramente en su papel actual de Secretario no dudaría en señalar como corrupción. Allí se sostenía que «este funcionario ejerce la máxima autoridad de la SAD del Distrito con la obligación de cumplir (7hs) de trabajo. Pero además se desempeña como docente en asignaturas de varias Instituciones Educativas, y también ejerce como Director del Instituto “Vocación Docente” (DIEPREGEP 6050). Agenda harto compleja y saturada de obligaciones, que incluye tareas de supervisión, de conducción y de docencia». Es decir que Luis Distéfano aseguraba prestar, y por ello cobraba, tareas de imposible cumplimiento por la superposición de horarios en las que sostenía llevarlas a cabo.

Pero por cierto que ello no era lo más grave que entonces se planteaba, ya que también se señalaba al funcionario como partícipe de una maniobra que de comprobarse caería en la situación de ilícito.

Sostenía Raschetti que Distéfano  «como Inspector de SAD debe ser garante de la transparencia en los procedimientos de inscripción de los aspirantes al Ingreso a la Docencia. Cuestión intrínsecamente vinculada a las “bonificaciones” que son consecuencias del puntaje de cursos y capacitaciones, que inciden en el orden de mérito. Pues bien, en Mar de Plata, se da la peculiar situación que de un lado y del otro del mostrado se encuentra el Prof. Luis Distefano en su doble versatilidad. El Inspector Jefe Técnico Administrativo Distrital garante de la transparencia y Director del Instituto que vende los cursos que otorgan puntaje«, que no era otro que «Vocación Docente».

Claro que bien podría esgrimir el señalado que dicha actividad no es ilegal, pero todos debemos preguntarnos si es legítima y ética. La respuesta, sin duda alguna, cae por su propio peso…

Y otro sería el cantar si además de este doble estadio se llegase a comprobar que muchos docentes compradores de esos cursos reciben su respectivo puntaje sin tomarse el trabajo de hacerlos sino con  el simple trámite de llamar a algunos teléfonos predeterminados en los que son atendidos por personas que «se encargan de todo». Puede parecer un disparate pero nuestra fuente aporta los datos necesarios para saber que por estas horas se está llevando adelante una investigación penal al respecto y que al menos dos personas ya han sido identificadas…

Muchas explicaciones que el Secretario de Educación debería brindar de cara a la comunidad docente y a la ciudadanía toda. Y que tal vez sean el motivo de su incomparencia a la sesión especial del HCD en la que se trataría el espinoso tema de las bonificaciones; lo que supone una falta grave del funcionario pero que al parecer le resulta de poca importancia.

Claro que otra cosa sería si su temor se refiriese a un pasado en el que parece que no atendía tanto aquellas cuestiones que hoy dice son la prioridad de su gestión.

¿Cómo la ética?…tal vez.