Lavagna va a la cumbre de Alternativa Federal con sus condiciones

Por Adrián Freijo – El hombre sabe que todas las miradas están posadas en él y su decisión. Su presencia supone el último intento de llegar a un acuerdo bajo el paraguas de sus condiciones ¿Podrá?.

Roberto Lavagna no es un político clásico y es posible que por eso no tenga un manejo afiatado de ese capital invalorable que tienen los que saben del espacio en el que ahora se mueve el ex ministro: la administración del tiempo como aliado.

No son pocos, dentro del amplio espectro que supo mirar con entusiasmo su aparición en el firmamento electoral, los que creen que sus posiciones intransigentes atentaron contra la chance de generar una tercera opción, robusta y oportuna, que estuviese hoy marcando el paso de este tiempo electoral en el que Cristina y el gobierno parecen marcar la cancha. Creen que su férrea posición exigiendo un consenso que consagrase su candidatura sin pasar por la prueba de una interna sirvió para diluir un espacio que hace algunos meses -cuando Macri comenzó su vertiginosa caída hacia el abismo y la ex presidente aún  no había tomado vuelo de la mano de la crisis- amenazaba con quedarse con todo y obligar al kirchnerismo a venir al pie a negociar.

Hoy todo ha cambiado y es el peronismo federal quien debe resolver, con más urgencia que elementos, si se acerca al sector que lidera Cristina y postula a Alberto Fernández o corre el riesgo de convertirse en un involuntario aliado del gobierno generando un efecto parecido al que en su momento consiguió Florencio Randazzo dividiendo los votos que de otra forma hubiesen empujado a Daniel Scioli a la presidencia.

Lavagna parece haber tomado nota de la pérdida de iniciativa y la necesidad de resolver con urgencia el lugar y el papel de cada uno. Y por eso acepta ahora concurrir a la cumbre de Alternativa Federal, aunque lo haga para insistir en su postura de evitar una PASO y ampliar la oferta electoral con radicales y socialistas que quieran sumarse.  Algo a lo que no están dispuestos en el espacio peronista si ello representa asumir un mensaje que los aleje del electorado propio y les signifique además tener que ceder a aspiraciones desmedidas en el caso de discutir las candidaturas.

Los tiempos se agotan y es seguro que no más allá del encuentro quedará más claro el panorama: acuerdo o ruptura.

Lo primero parece tan difícil como lo segundo probable. Sergio Massa -que supo tener su experiencia cercana al progresismo durante su sociedad con Margarita Stolbizer– sostiene hoy la necesidad de que en este espacio o en el de uno ampliado con el kirchnerista, una PASO es el camino para ordenar candidaturas y espacios de poder. Y en su cercanía insisten que no aceptará otro camino…

Un acuerdo difícil, posiciones muy duras y un tiempo que se agota inexorablemente. Y en el que además, y según pasan las horas, muchos gobernadores peronistas prefieren saltar hacia la nueva y sorpresiva estrategia de la ex presidente.

Lo que pareciera aconsejar que el camino posible pasa por que las partes vayan pensando en ceder en algún punto…