Redacción – Figurones, figuritas y figuretis, ausencia de proyectos y una especie de «patrón de la vereda» donde todos cambian de lugar para llegas al mismo final: el poder. Nada nuevo bajo el sol.
La pobre Diana Conti se quedó afuera justo cuando su «Cristina eterna» se hizo carne y habitó entre nosotros: una vez más la ex presidente conformó una lista de candidatos que se asemeja más a un tren fantasma que a una opción seria.
El ex traidor Taiana ocupa el lugar de los siempre leales Kunkel, Recalde o la misma y exaltada Conti. Ningún dislate es poco para evitar que algún distraído no se de cuenta que para la viuda de Kirchner el único axioma real es «el estado soy yo».
Y por si algo faltaba para demostrarlo, un clásico: humillar a Scioli -al que parece que le gusta tanto como desconocer hijos- poniéndolo en un lugar indigno para un ex gobernador y candidato a presidente.
Por el lado de Cambiemos, lo esperado: no importa quien encabece, la campaña recaerá en las espaldas de Vidal y Macri y, por supuesto, la única idea fuerza que se le ha caído al oficialismo desde hace más de un año: denunciar y asustar con el pasado; aunque sin tanta enjundia como para correr el riesgo de tener que meter a alguien importante preso.
Lilita, exultante, logró colar en la provincia a su protegido «Toty» Flores, más conocido como el «Ñoqui de Oro» por haber pasado por Mar del Plata cobrando un sueldo de Secretario durante cuatro meses sin haber prácticamente pisado la ciudad. ¿Se imagina si lo hubiese hecho un kirchnerista?, Carrió estaría gritando como chancho al que lo pelan en seco…
Los radicales, por supuesto, están que bufan: saben que los dejaron afuera porque gane o pierda el gobierno tendrá que negociar con el peronismo. Si gana, para consolidar un proyecto ganador hacia el futuro. Si pierde…para dejar estacionado el helicóptero.
Massa y Stolbizer se relamen, aunque algunos digan que es muy a cuenta. Si Cristina o Macri se equivocan, ganan ellos y pueden colarse por «la ancha avenida del medio»; si aciertan y el Frente Renovador queda tercero, ganan igual: estarían donde todos dicen que van a estar.
Randazzo sigue creyendo que el tren llaga a destino. Sin dirigentes de peso, sin poder territorial, sin encuestas que lo animen, se larga a la aventura de enfrentar a Cristina. ¿Aventura?, ¿o terminará apeándose en una estación intermedia llamada Cambiemos, en la que se agradecen los favores?. Por ahora parece circular muy distraídamente por sobre los durmientes que se parten a la menor presión; y eso es peligroso.
¿Los demás?…rezando para que se embriague la computadora que contará los votos. Aunque eso no ocurra desde hace muchos años….
¿Ideas?…casi tan secretas como el plan de Arroyo y las cintas grabadas del General. Pero seamos sinceros…¿supera el 3% la cantidad de argentinos a los que le importan los proyectos de país?...decididamente NO.
Amalia Granata, Franco Bagnato, Gisella Marziota...Del Sel puede volver tranquilo a los escenarios; dejó su huella en la política. «20 Caras Bonitas 20» rezaba el cartel de burdel de Margarita Di Tullio hace una década; una pena…de no haber muerto hoy podría aspirar a la Corte Suprema.
Cerraron las listas, ya están los nombres, comienza la carrera…¿la democracia y la república?…no sea ansioso, tal vez en la próxima.


