Empleados de comercio “felices”: Cavallieri firmo 15% sin gatillo

El Gobierno se anotó un triunfo en la pulseada con los gremios por las paritarias y le impuso su techo del 15% sin cláusula gatillo al sindicato de Comercio, el gremio más grande del sector privado.

Según informaron el gremio y las cámaras empresarias, el acuerdo contempla un aumento salarial del 15% en dos cuotas (10% en abril y el 5% restante en agosto) y una “cláusula de revisión” para enero de 2019.

El convenio fue firmado por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca; y los presidentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Fabián Tarrío y de la Cámara Argentina de Comercio, Jorge Di Fiori; también participó el titular de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, Armando Cavalieri.

Se trata de la paritaria más grande del sector privado, ya que involucra a 1,2 millón de empleados, con lo que el Gobierno marca una pauta importante para el resto de los gremios que tienen negociaciones pendientes.

Hasta ahora, la Casa Rosada había logrado que firmen el 15% sin cláusula gatillo el gremio de los colectiveros, que conduce Roberto Fernández, y Obras Sanitarias, de José Luis Lingeri, y otros sindicatos chicos. En ambos casos, lograron algunas compensaciones extras que según los dirigentes llevan la cifra final a algo más del 15%.

Tanto en el caso de la UTA como Obras Sanitarias se trata de gremios que están fuertemente condicionados por los fondos del Estado Nacional, con lo que se descontaba que aceptarían la pauta salarial impuesta por el Gobierno. Además, tanto Fernández como Lingeri integran el sector de la CGT más dispuesto a negociar con la Rosada. Lo mismo que Cavalieri. Aunque en el caso de Comercio, la negociación tiene una mayor incidencia del sector privado.

La propuesta del 15% sin cláusula gatillo es fuertemente rechazada por gremios enfrentados al Gobierno, como los bancarios de Sergio Palazzo o los docentes bonaerenses y porteños.

En cambio, todo indica que en las próximas aceptarán la fuerte otros sindicatos importantes como UPCN y la Uocra, cuyos líderes (Andrés Rodríguez y Gerardo Martínez, respectivamente) están alineados con la Rosada.

Macri ordenó eliminar las cláusulas gatillos ya que considera que se trata de instrumento que aunque le sirvió para cerrar los acuerdos en 2017, terminó resultando una suerte de indexación salarial que refuerza la inercia inflacionaria. En definitiva, lo que se intenta es que el ancla inflacionaria ya no esté dada por el atraso cambiario sino por los salarios.

La “cláusula de revisión” aceptada por Comercio y otros gremios está sujeta a la buena voluntad de los empresarios, que no están obligados a dar otro aumentos aunque los trabajadores tengan una pérdida del poder adquisitivo. O incluso podrían dar una compensación, pero menor a la pérdida.