Macri en China: cuidando los negocios de la familia

Mauricio Macri se reunió con Anning Chen, el CEO de Chery, la empresa automotriz que tiene en Argentina al Grupo Socma como su representante exclusivo para la importación de sus vehículos.

Según la información oficial, el empresario chino le transmitió al Presidente la voluntad de Chery de incrementar en al menos un 20 por ciento las ventas de unidades en la Argentina durante este año. Eso significaría una mejora importante en el negocio de Socma, que desde 2008 comercializa de forma exclusiva la marca en el país.

La historia de los Macri y Chery tiene varios capítulos. Durante la primera parte de la presidencia de Néstor Kirchner, Franco Macri quiso radicar una fábrica de Chery en el país, pero -según él- el Gobierno le negó la posibilidad. “Argentina no me permitió poner la fábrica acá. Fue (Roberto) Lavagna personalmente el que me dijo: ‘No te damos la autorización'”, contó Franco hace algunos años.

Tras ese episodio, Franco Macri instaló una planta ensambladora de Chery en Uruguay. Esa excursión terminó en 2015, cuando el fundador del Grupo Socma decidió el cierre definitivo de la planta y el despido de 350 empleados, argumentando una crisis derivada de los problemas económicos en Brasil y Argentina.

Incursión de JAC Motors Macri también se reunió con el CEO de JAC Motors, Jin An, una automotriz china con presencia en 100 países. No obstante, Argentina es el único país de América en que no han podido incursionar y quieren estudiar cuál puede ser el mejor producto para desarrollar en el país.
Recientemente, la fiscal Gabriela Boquín denunció a directivos de Correo Argentino SA, propiedad de los Macri, de vaciar el capital remanente de la firma en beneficio de otras firmas del Grupo Socma, como contó LPO. En ese marco, salió a la luz que esos fondos se utilizaron entre otras cosas para financiar el fallido proyecto de Chery Argentina. La cuestionada jueza del concurso Marta Cirulli, autorizó el giro de parte de los fondos que quedaban en el Correo para el lanzamiento del modelo Tiggo, el primero de la marca china que se vendió en el país aunque ensamblado en Uruguay.

En 2013, el síndico del concurso de Correo Argentino SA pidió explicaciones a Socma porque “han pasado varios años y no tenemos conocimiento de la obtención de rentas en el proyecto del automóvil chino”. Es que para justificar ese desvío de esos fondos -unos u$s 18 millones depositados en el exterior-que se suponía era para pagar las deudas de los acreedores, los abogados de Franco Macri adujeron que “este negocio permitirá a Correo Argentino SA honrar sus compromisos concursales”.