Maiorano: cuando se ayuda a la impunidad y la corrupción

Redacción – Inaceptables declaraciones del edil de UCR referidas al anterior intendente. Pulti no es el intendente más procesado de la historia y no lo afecta ninguna causa de corrupción.

¿Sabe el lector cuándo va a terminarse la corrupción en la Argentina?, cuando la tomemos en serio. Cuando deje de ser pirotecnia de campaña o una nadería a utilizar, sin pruebas y sin denuncias formales, para tratar de ensuciar a otro cuando una imputación cae sobre mi o sobre alguien cercano políticamente.

Mientras solo sea una cuestión mediática, un pálido “quiero retruco” entre dos tahúres con una sota en la mano que buscan tensar la tranquilidad del otro y ganar en la pirotecnia verbal para que parezca que se levantaron con el triunfo, seguirán los ladrones gobernando, pasando a lo sumo un mal rato y caer en el saco roto del olvido por el que podrán escabullirse para disfrutar de su riqueza mal habida.

“Pulti es el intendente más procesado de la historia de Mar del Plata y pasará a la historia por encabezar el gobierno más corrupto que tuvo la ciudad”, lanzó. Y lo hizo sabiendo que era mentira…

Hubo quienes pertenecieron a su propio partido que tuvieron más cuestiones con la justicia y por cierto con cuestiones más graves. Hubo radicales -como de tantas otras fuerzas políticas, por supuesto- que “cayeron bajo la piqueta de la vergüenza” por no poder explicar negocios llevados adelante durante los 20 años en que gobernaron la ciudad. Tanto es así que algunos de ellos aún hoy temen tener que explicar “canutos” bajo la mira.

Y los hubo que, por la acción de irresponsables vocingleros como Maiorano, padecieron de la infamia maledicente que afectó su buen nombre, su salud y hasta su vida. Y tristemente sufrieron esas incurias…desde las mismas carpas del la UCR que ahora en la voz de este cultor de los juegos de azar pirotécnicos parecen querer levantar el pleno de la justicia.

Gustavo Pulti deberá responder ante la justicia en tanto y en cuanto se han abierto investigaciones sobre su gestión. Pero sabe Maiorano, aunque se esfuerce en ocultarlo, que ninguna de ellas versa sobre el uso de fondos públicos en beneficio propio, sino en cuestiones administrativas de las que además hoy se encuentra denunciado el gobierno que integra…Maiorano.

Miserable actitud desde lo personal, pero doblemente peligrosa cuando, una vez más, queda en claro la nula importancia que nuestra dirigencia política le da al cáncer de la corrupción. Para la mayoría de ellos -el protagonista de esta nota no es otra cosa que una ficha más en el paño de la ruleta institucional en la que se ha convertido nuestra sociedad- solo se trata de mentir a sabiendas, acusar sin pruebas y destruir al adversario sin medir el daño que en el camino se le haga a ese valor supremo que es la verdad.

Triste por los que representa y mucho más por la habitualidad. Pero triste al fin…