Maniobras y versiones: todos los cañones apuntan a Mar del Plata

RedacciónVersiones, trascendidos, insinuaciones; todo al orden del día y con hechos que parecen demostrar la verdad de lo que se dice. El hilo de los hechos siempre termina en La Plata.

Llegan muchas informaciones reservadas a la mesa de una redacción; y la obligación del periodista es confirmar la veracidad de todas ellas, aún las que parezcan más disparatadas. Si se hiciese un ránking de todo lo que parecía imposible en el país y terminó siendo una triste realidad no alcanzaría la más voluminosa enciclopedia para tan solo citar los casos.

En estos tiempos de pandemia es importante mirar con atención el escenario para saber si lo que trasciende es posible o solo se trata de un disparate. Y el que se observa por estas horas da pie a cualquier interpretación de lo que se habla por estas horas: es claro que todo lo que pueda desmerecer lo actuado por el intendente Montenegro será bienvenido en la ciudad de las diagonales…

El jefe comunal determinó que no va a firmar ningún convenio con el gobierno provincial que habilite la llegada de pacientes infectados a los nosocomios de la ciudad. Muchos se preguntaron si estaba Montenegro en condiciones de asumir esa posición ya que el Interzonal es un nosocomio provincial y el EMHSA depende del PAMI. ¿Puede un intendente rechazar derivaciones?, ¿no excede esto sus límites funcionales?.

La respuesta es clara: en esta emergencia han sido los municipios los que fijaron el límite de los ingresos a sus territorios y si los intendentes los cierran nadie puede levantarse contra esa medida. Además existe un convenio tripartito -nación, provincia, municipio- que convertía al Hospital Modular en el lugar para el tratamiento de enfermos de COVID-19 y que no puede cumplirse por incumplimientos del gobierno de Kicillof, que fue la única de las tres patas que no cumplió con lo acordado.

Sin embargo llegan noticias del ingreso de tres pacientes provenientes de otros distritos, y con diagnóstico positivo de coronavirus, que en la madrugada habrían ingresado a nuestra ciudad para ser internados en el EMHSA. ¿Es verdad?, ¿es una falsa noticia?…¿es posible?. Alguna aclaración debería salir de las autoridades sanitarias…

Las redes sociales estallan de comentarios indignados de quienes creen que lo ocurrido con el joven cordobés que llegó a la ciudad portando la enfermedad y munido de documentos falsos es parte de una operación política para interrumpir los impecables números de la gestión de Montenegro. Más de dos semanas sin ningún contagio representa lo contrario a lo que puede observarse en la región del AMBA. Claro que el intendente local pertenece a otra fuerza política de la que mayoritariamente gobierna en el Gran Buenos Aires…y eso hace ruido en los caciques del Frente de Todos que ya están pensando en el costo electoral que puede representar.

Pero descartando semejante disparate -introducir el contagio adrede- la pregunta sigue siendo como llegó a la ciudad sin ser detectado en ninguno de los retenes que hoy controlan los accesos. Y es ahí cuando las versiones toman ribete de realidad: en las últimas semanas se detectó que muchas de las combis truchas que pretenden arribar con gente a Mar del Plata están vinculadas a jefes policiales de la provincia y tienen controlados los horarios en los que personal involucrado en la maniobra permitirá el paso de los vehículos.

La fuerte interna dentro de la institución policial -no por los principios sino por los negocios- disparó una serie de denuncias que permitieron interceptar varios de estos vehículos, pero…¿cuántos lograron pasar y con que padrinazgo o «distracción» contaron para intentarlo?.

La falta de colaboración de los concejales del Frente de Todos para acompañar al intendente en sus gestiones para avanzar en una apertura controlada de las actividades gastronómicas y deportivas no puede esconderse detrás de la afirmación de «estar alineados con la provincia». Las trabas ya estaban presentes cuando desde La Plata se autorizó a Montenegro a elevar los protocolos; desde el primer día se notó la voluntad de obstruir y también la de robar protagonismo y apuntarse porotos políticos que, en definitiva, nunca llegaron a germinar: tras agotar flashes en decenas de visitas a la obra del Hospital Modular todos hicieron mutis por el foro cuando tomaron conciencia del incumplimiento en todo lo que correspondía a provincia y la derivación de insumos y designaciones de personal hacia la región del AMBA. Las fotos junto a una mesa sin manjares nunca «garpan» buenos dividendos…

Los esfuerzos se centraron entonces en crear una comisión, una más, que «aconsejará» al Ejecutivo local acerca de lo que conviene autorizar y lo que no. Una vuelta más de burocracia que se hubiese resuelto delegando en Montenegro la función de analizar y resolver, pero hubiese quitado protagonismo a quienes solo esperan que las luces se enciendan para comenzar el recitado.

¿Los comerciantes, empresarios y trabajadores que necesitan soluciones urgentes?…que esperen. La flamante comisión los deposita otra vez en fojas cero.

Muchas cosas sin aclarar, muchos hechos raros, muchas sospecha y no pocas seguridades. Pero lo que queda claro es que la decisión es hacerle la vida difícil a Mar del Plata y que los números excepcionales en materia de administración de la pandemia fruncen el ceño de quienes solo piensan en su propio beneficio político.

Y que no quieren que a «los otros» les vaya bien…