Mar del Plata ante una nueva etapa y con el pie más cerca del freno

Por Marcelo Pasetti – El brote registrado en un hospital y un geriátrico modificaron sustancialmente el panorama en pocas horas. Desde el gobierno bonaerense se sigue atentamente la situación. 

 

Marcelo Pasetti

Los 58 casos de coronavirus registrados en Mar del Plata en lo que va del mes de julio –una cifra que supera a los contagios contabilizados a lo largo de los 110 días anteriores-, encendieron todas las luces de alerta y generan preocupación.

Con la mayoría de los casos, 55 sobre 58, registrados en torno a dos escenarios, en estos momentos el trabajo se focaliza en detectar e hisopar a todos los contactos de esos contagiados.

El Hogar de Ancianos Namasté, hoy con 22 casos,  y el Hospital Houssay, con 33 –en ambos casos incluyendo a pacientes, residentes, trabajadores, personal de salud y contactos estrechos- constituyen los focos de atención.

“Era esperable que esto sucediera. Nos preparamos para esto. Sin embargo, venimos de días complicados, de desgaste por diferentes cuestiones mientras estábamos en el entrenamiento. Pero lo cierto es que el partido recién está arrancando”, admitió ante LA CAPITAL una prestigiosa infectóloga.

En la comuna, en un primer momento la reacción fue de bronca. “Después de 120 días nos aparece esta situación que sin lugar a dudas se podría haber evitado”, coinciden en señalar cerca del intendente Guillermo Montenegro y de la secretaria de Salud, Viviana Bernabei.

No obstante, tanto autoridades municipales como sanitarias coinciden en señalar que lo que hoy se está viendo es una “fotografía” obtenida hace más de diez días. “Vamos a tener muchos casos más en las próximas horas si se sigue la lógica”, revelan.

Además, pudo saberse que en estas horas el objetivo es detectar e hisopar a todos los contactos y nexos de las personas infectadas para poder tener un diagnóstico claro del alcance del brote que afectó al residencial geriátrico y el Hospital, procurándose establecer si existe un nexo, un hilo conductor entre lo sucedido en ambos lugares.

“Una vez que tengamos esos resultados, ese panorama, se decidirá si es necesario o no dar marcha atrás en lo que fue la apertura de numerosas actividades en Mar del Plata”,  sostuvo una altísima fuente municipal. “En caso de tener que volver a escenarios anteriores, nadie se podrá sorprender porque siempre dijimos que acá la prioridad es la salud de marplatenses y batanenses”, añadió.

En la mañana de este viernes hubo comunicaciones con el Ministerio de Salud de la Provincia. Desde allí son categóricos. “Siempre recomendamos lo mismo. Si vemos que todo se dispara hay que aplicar el freno nuevamente porque si no los casos comienzan a crecer en forma exponencial”, aseguró el ministro de Salud, Daniel Gollán.

Daniel Gollan, ministro de Salud bonaerense. Daniel Gollan, ministro de Salud bonaerense.

Preocupación de la provincia

“Si la cosa se empieza a desmadrar, después es muy difícil dejar de tener circulación comunitaria. Nos preocupa lo que sucedió en Mar del Plata en las últimas jornadas como le preocupa también a las autoridades de la ciudad”, aseguró el ministro en declaraciones periodísticas.

El funcionario del gobierno de Kicillof insistió en que “cuando uno abre las actividades, aumenta la circulación del virus, eso es algo incontrastable”.

“Si nosotros vemos que en Mar del Plata –advirtió- empieza a crecer la cantidad de casos y el sistema de prevención es sobrepasado en su capacidad de controlar esos focos, esos contactos estrechos y la necesidad de hacer aislamientos rápidos, al igual que las autoridades de la ciudad pisamos el freno y volvemos para atrás”.

El ministro de Salud de la provincia remarcó que en ciudades grandes, de más de 500 mil habitantes o más, “una vez que se sobrepasa un número importante de casos en el mismo tiempo, después del control de bloqueos y contactos, se hace mucho más difícil. Sucede –añadió- en todas las pandemias. Cuando son 10, 20 o 30 casos hay 20 contactos que hay que aislar por cada uno de ellos, y alguno siempre se te escapa”, puntualizó.

Los cafés fueron uno de los últimos lugares en reabrir. ¿Habrá marcha atrás?Los cafés fueron uno de los últimos lugares en reabrir. ¿Habrá marcha atrás?

Extremar medidas

Lo cierto es que llegó, con el frío de julio, el brote tan temido. Días en los que será imperioso extremar las medidas de prevención –uso de barbijo y distanciamiento social como mínimo- tras cierto relajamiento producido como consecuencia de los pocos casos que se venían detectando y que ponían a Mar del Plata en un lugar inusual en comparación con otros grandes centros urbanos.

“Siempre lo dijimos. La guardia debe estar alta porque todo puede cambiar y explotar de un día para el otro. Dolores hoy tiene 50 casos activos y todos aparecieron en estas horas. En Mar del Plata hoy tenemos 60 casos activos y hace una semana eran 10, todos ellos asintomáticos y leves”, grafican desde la secretaría de Salud.

Paralelamente, será cuestión de determinar qué es lo que se hizo mal, lo que falló, tanto en el Hospital Houssay como en Namasté. Está claro que hubo deficiencias en la aplicación de los protocolos.

“Cuando te descuidas, cuando te equivocás en el detalle mínimo, el virus entra y produce un desastre si no reaccionás a tiempo”, sostienen desde el SAME, donde la tarea que realizan ya es titánica.

Son ellos los responsables de los seguimientos de los casos, los traslados, las entrevistas para detectar nexos y la contención de muchos de los contagiados.

Al tiempo que se le pidió a un laboratorio privado que se extienda el trabajo a horas de la noche para poder obtener con celeridad los resultados de los testeos de estas horas, se incrementó notablemente la tarea en los hoteles que la comuna dispuso para pacientes contagiados y aislamientos.

“Hay gente que está laburando hace dos días sin dormir. Es conmovedor ver la fuerza que le pone la gente del SAME a esta pelea”, se coincide en señalar.

El Same realiza un importante trabajo en Mar del Plata. El Same realiza un importante trabajo en Mar del Plata.

Hay 17 personas internadas

A la vez, el personal de salud de clínicas y hospitales redobla esfuerzos. Con el agravante de que se viene produciendo día a día una reducción, un goteo, en algunos centros, del personal disponible a partir de los casos detectados. “Debemos tener más de 30 trabajadores, al margen de los contagiados, en aislamiento”, reconocieron desde el Houssay.

Lo cierto es que desde el primer caso de Covid-19 en Mar del Plata, el 12 de marzo, hasta el pasado 30 de junio (110 días), tuvimos en el distrito 49 contagios. En tanto, en 9 días de julio hubo 58, 45 en las últimas 48 horas. Arranca una nueva etapa. La ciudad, en su conjunto, enfrenta un nuevo desafío.

“Es fundamental que no decaiga el ánimo de quienes tienen que estar en la primera línea de combate. Veníamos bien, entusiasmados, y estos dos días recibimos un mazazo”, comentaban cerca del despacho del intendente Montenegro, donde se ponía como ejemplo lo sucedido en Necochea tras el sorpresivo brote.

Este viernes, por segundo día consecutivo, no se registraban nuevos contagios en esa localidad tras el publicitado babyshower que generó 35 infectados en pocos días.

“Cuando el foco está detectado se puede poner toda la energía allí. Dentro de lo malo que le tocó a Mar del Plata en estas horas es que todo parece darse en dos lugares. Esperemos que no se abra un nuevo foco, al menos mientras apagamos estos dos incendios”, señalaba esta mañana un funcionario que deslizaba la posibilidad de que en el parte de esta noche aparezcan tantos o más contagios que los 31 detectados anoche.

El Hospital Houssay, uno de los focos de contagios. El Hospital Houssay, uno de los focos de contagios.

Los informes indican que en lo que respecta a los 22 casos del Namasté, 13 corresponden a residentes, 8 a trabajadores de ese Hogar y uno a un familiar de una residente.

En tanto de los 33 casos que ostenta el Houssay (32 activos a los que se le suma el de un médico traumatólogo de 32 años que se contagió el 22 de mayo y tuvo el alta el 4 de junio), dos corresponden a personal de seguridad, 7 son pacientes, 15 trabajadores de la salud y 8 se distribuyen entre familiares y contactos estrechos.

Así, concretamente entre pacientes del Hospital y residentes del geriátrico, los afectados en estas horas ascienden a 20.

Este mediodía, la secretaria de Salud de la comuna, Viviana Bernabei, reconocía que son 17 las personas que se encuentran internadas recibiendo atención médica. Diez pacientes distribuidos en distintos establecimientos de salud de la ciudad y siete de ellos en el mismo Hospital Houssay.

“Las internaciones están más asociadas a patologías previas pero en el contexto de estos pacientes, todos se convierten en potencialmente críticos si a sus patologías previas se les suma el Covid”, indicaba por su parte una fuente médica de una clínica local.

En definitiva, arranca una nueva etapa en Mar del Plata. Una prueba para todos.