Mario Trucco: Se viene el libro de un «prócer» del periodismo marplatense

Por: José Luis Ponsico (*) – La idea de José Andrés Soto en la  sala magna de la Biblioteca Municipal puede haber sido una «semilla». Mar del Plata tendrá por fin el libro de Mario Trucco.

El insigne referente cultural de Mar del Plata en seis décadas, hablaba a 50 años de extinción del diario «La Mañana».

La convocatoria se originó en la órbita de Cultura de la Comuna. El «Maestro» habló hora y media. No obstante, el que suscribe, cronista a la distancia, tomó recaudos. Al no poder asistir al acontecimiento.

Además de los colegas (Oscar Gastiarena, Vicente «Cholo» Ciano, Juan Carlos Morales y Armando Fuselli entre destacados) los datos al escriba llegaron de un amigo del barrio y la niñez, el popular «Rayita» (Ricardo) Rodríguez.

«Raya», ahora un señor de 67 años, «embobado» con el gran Mario, ilustró a su amigo de seis décadas y éste en más de una charla con José Andrés Soto («De todos nosotros, es el que llegó más lejos», en referencia a cargo directivo del Gordo desde los´80 en la Editorial Perfil, según dice el propio Trucco)

Ricardo, si podés, andá a la charla de Mario Trucco y pasame algo», el mensaje. El mismo día viajaban por Internet detalles de la charla ante algo más de medio centenar de fieles seguidores del notable periodista, antes docente.

El amigo reivindicó a un <soldado< a la hora de asistir a los acontecimientos culturales. Tomó la batuta Soto, clave en «El Atlántico» hace cuatro décadas con más de treinta y cinco años en Editorial Perfil, Capital Federal.

Trucco maestro egresado, Escuela Normal, en descripción aldeana de fines los´40 y 50. Lo que sigue, textual: «El Hombre es un diccionario abierto», escribió el amigo. Barrio del Centro Asturiano, los´60

«Lo que describió equivalente a pintar <un cuadro< con palabras», explicó a continuación. Todo esto impactó en el recuerdo e ingenio de Soto, otro marplatense de ley

Lo hizo con admiración, igual a tres generaciones de marplatenses, por Mario. «Ya en el secundario allá por 1961, lo seguía Mario por LU9», agregó el interlocutor. Es decir, el que escribe todo esto.

Motivo: diario «La Mañana» aparición enero del´48 y sobrevivió hasta 1963. «Hace medio siglo la empresa resultó <vaciada<«, comentó en invierno de 2013, ante auditorio que desafió el frío.

Cuando se conoció el valor (base) de venta, unos tres millones y medio de pesos, no estaban ni linotipos ni el archivo periodístico. Todo muy lamentable», narró Trucco, aquella tarde.

El recuerdo, los 15 años suyos, en Redacción alcanzó a nombres, apellidos, situaciones y clima político imperante. «La Mañana» y otros diarios del Interior nació con el peronismo», dijo

«Siendo adolescente ingresé al matutino en el´48 y allí se puede decir… uno aprendía a vivir», reflexionó el ilustre historiador. «La escuela de periodismo la ejercían los mayores», agregó.

«Hombres inolvidables, Carlos Cayetano Alonso, con el padre de Oscar Gastiarena, luego «Coqui», reconocido ex secretario general de Redacción, «La Capital», los´70

Más tarde «El Atlántico» los´80 y 90, «Coqui» allí presente, hijo de un recordado reportero gráfico. «Hacía culto de la vida y la profesión» exaltó Mario. Fabián, el nieto destacado fotógrafo de «Clarín».

El recuerdo del querido «Negro» Helmer Uranga, capaz de dibujar, describir con palabras y letras», siguió. El amigo de la infancia a esa altura recordó otra «salida» del disertante:

«Habló del «Negro» Crichigno, área de la publicidad, asistente de un gerente comercial destacado en los´60 y 70, <Chiche< García Hernaíz», reprodujo.

«Che… al final eran todos <Negros<«, disparó «Rayita» iniciado en la crónica costumbrista, cuando pasó la data a su amigo el escriba.
Había ex futbolistas, notorios asistentes, Carlos Bruno, siempre elegante; Manuel Ramos, 20 años como jugador y treinta entrenador. Estando o no presentes, la imaginación voló hacia Marcelino Cornejo, Wálter Della Torre y Raúl Gutiérrez

Asimismo, a los que ya no están: Cándido González, el «Negro» (Abel) Pacheco, Horacio Pirosanto, Alfredo Borgnia, Juan Chena, Ludovico Avio, «Araña» Aguero, «Piraña» García, los Sulpizio,

Otros grandes de la historia marplatense, el «Cabezón» Hernando, la gambeta de Oresty Ochoa y tres jóvenes que fueron al fútbol «grande»: Luis Cardoso, Roberto Saba a Independiente y el inconmensurable Herminio «Pierino» González a Boca.

«La evocación alcanzó a otro «Negro» (Antonio Freire) talentoso, periodista avezado que sufrió un accidente de tránsito en una moto en los´50 y con veinte años de oficio.

Excelente periodista en los´60 y 70 en «La Capital» escribiendo sólo con su mano derecha. Un personaje intelectual y callado», añadió.

Trucco habló de «Cacho» De Rosa, el «Gordo» (Néstor) Alfonso, los años en LU9. más de una década «una de las voces» junto a Mario David, el propio Gastiarena, hermanos Miguel y Jorge Alfieri

Sin olvida al sexto «Negro» Juan Bautista Britos, una de las grandes voces del noticiero radial marplatense; tampoco al inefable Enrique De Thomas, «Wing» creador de la expresión: «Mar del Plata, Ciudad Feliz, 1960.

La «pintura» que impactó al novel cronista incluyó la transformación social en la Argentina y la edilicia en Mar del Plata. Los cambios sociales con el primer peronismo y turismo masivo, «Perla del Atlántico» a partir de los´50

Trucco su poco escondido amor por Eliseo Mouriño, antes Luis (Lucho) Sosa, emblemas «xeneizes». Sin olvidar a Natalio Pescia, primer «León» en Wembley

Cuando el universo lo recuerda al «Grandote» Miguel Rugilo, aquél partido contra Inglaterra de julio del´51. La política no estuvo ajena.aunque el disertante no mostró «cartas».

Apellidos como Bronzini (Teodoro, mítico intendente socialista), Lombardo (Jorge Raúl) sucesor, Inda (Rufino), Stantien, Fava, médico peronista Juan José Pereda en una Mar del Plata «lejos del peronismo gobernante»

El Presidente de la Nación Juan Domingo Perón recién vino al balneario en el´54 Festival Internacional del Cine. En tanto Mario, 1960, viajaba a Roma (Juegos Olímpicos) y en el´64, «Copa de las Naciones», Brasil.

«La Argentina ganó invicta», evocó. El impacto continuó. Memoria y riqueza para contar.

Recorrida, estilo Roberto Barili, arquitecto (Roberto) Cova o Enrique David Borthiry, todos invocados con letras <de molde<, en una tarde fría, casi invernal, la de 2013.

Nunca se sabrá si Soto se inspiró allí. Siempre en la Mar del Plata donde la emisión de la cultura masiva ahora pasa por tevé y las noticias que vienen «de afuera»

Lo de Mario Trucco exultante. Como siempre. Un diario que se cierra es una luz que se apaga desde la cultura popular. No lo dijo, pero quizá lo pensó.

Ahora, lo que viene es un libro del gran Mario Trucco. Su amor por La Feliz
Sabiendo, ambos, Mario y Soto que es el amor es perenne como la hierba. El
resto acompaña.

(*) Periodista marplatense. Columnista de la agencia Télam