Martín Guzmán: el ministro que mucho criticaba a los K

El actual encargado de la economía supo ser un ácido crítico de las políticas desarrolladas durante la gesti ón de Kicillof en épocas de Cristina. ¿Qué hará ahora?.

En un video de una conferencia que dicto Martín Guzmán se lo puede ver criticando duramente los últimos años del kichnerismo. En particular, el economista se despacha contra el «multiplicador keynesiano» que impulso las medidas orientadas a la demanda durante la gestión de Cristina Kirchner.

«Desde 2011 para acá, lo siento mucho, pero la cosa estuvo mal. Soy el primero que quiere que se haya hecho bien pero lo hicieron mal. Nos inventamos una teoría y le pusimos un nombre, la llamamos el súper multiplicador. Los amigos en el Ministerio me decían lo siguiente…», expresó Martín Guzmán, en una conferencia datada en el año 2016.
«Vos siempre podes crecer empujando a la demanda, ¿por qué? si empujas la demanda tenes una economía de mayor tamaño, hay más especialización y eso te permite generar más productividad en el futuro que te permite repagar la demanda presente. Pero ahora pensemos un momento esto, si vos podes generar siempre una oferta equivalente a la demanda que vos expandís hoy siempre expandiendo la demanda sin hacer nada desde la oferta (sin tocar política industrial, sin ver dónde o cuánto invertís)…», explicó el ahora Ministro de Economía, a lo que agrego una pregunta retórica. «¿Cuánto deberías impulsar la demanda presente si siempre vamos a conseguir los recursos en el futuro para repararla? Infinito», sentenció.

«Pero si eso fuese cierto hubiésemos gastado infinito hace 100 años y se acababa el problema del desarrollo, tendríamos infinito hoy. Es decir que eso no puede ser cierto. El súper multiplicador es una falacia, es contradictorio», deduce el economista.

La critica de Guzmán se fundamenta en una mala lectura de Boudou y Kicillof (durante sus gestiones) del llamado efecto multiplicador keynesiano. El multiplicador keynesiano de la inversión indica que un aumento del gasto en inversión termina provocando un aumento multiplicado de la producción y de la renta. En principio, la idea base del multiplicador es que la inversión puede aumentar sin que el ahorro lo haga previamente: la inversión multiplica la renta lo suficiente como para aumentar el ahorro que autofinancie la inversión.