Más revelaciones del triángulo entre Irán, Argentina y Venezuela

El semanario brasileño Veja asegura que los vuelos Venezuela-Irán llevaban extremistas buscados por Interpol, dinero sucio, criminales y drogas.

El semanario brasileño Veja –que denunció la corrupción en Petrobrás- reveló el 14 de marzo pasado de fuentes chavistas exiliadas en USA, la cesión de tecnología nuclear argentina a Irán vía Venezuela, que sería el dato que iba a difundir como aporte novedoso Alberto Nisman, antes de que fuese asesinado.

Ahora la misma revista asegura que los vuelos Venezuela-Irán llevaban extremistas buscados por Interpol, dinero sucio, criminales y drogas.

Según el testimonio de ex miembros del gabinete de Hugo Chávez que hoy se encuentran exiliados en USA, (y que días atrás informaron a Veja sobre la cesión de tecnología nuclear argentina a Irán vía Venezuela) en 2007 se creó el vuelo VO-3006 que cubrió la ruta Caracas-Damasco-Teherán hasta 2010 como parte de un acuerdo bilateral entre Irán y Venezuela.

Ese servicio era operado en conjunto por las aerolíneas estatales Conviasa, de Venezuela, e Irán Air.

Según los exfuncionarios chavistas el propósito de los vuelos era transportar dinero sucio, drogas, criminales y terroristas buscados por INTERPOL y aunque había pasajes a la venta al público, nunca se conseguía hacer reservas. La mayoría de las veces, el avión despegaba con casi todos los asientos desocupados.

Otra particularidad de los vuelos de “aeroterrorismo”, como los denominan los chavistas exiliados, es que la ruta era deficitaria. Según una planilla del Ministerio de Industrias Básicas y Minería de Venezuela, los vuelos costaron unos 45,3 millones de dólares entre 2007 y 2009. El gobierno venezolano, en ese entonces bajo la presidencia de Hugo Chávez, gastó US$36,6 millones en la operación. La facturación de la venta de pasajes, en ese mismo período, fue de apenas US$15 millones.

El servicio de Inteligencia estadounidense siempre sospechó que la ruta era usada para el tráfico de armas entre Teherán y Damasco (Siria) y para el tránsito de militares iraníes.

Según una fuente del Departamento de Estado muchos de esos militares se trasladaban luego a la Argentina a los efectos de entrenar en el norte del país a jóvenes militantes del oficialismo, aunque el verdadero destino de su presencia estaría vinculado al tráfico de drogas hacia el país y la venta de armas en la zona de la triple frontera.