MIENTE, MIENTE…QUE ALGUIEN PAGARÁ

El gobernador Axel Kicillof se queja constantemente de la deuda dejada por su antecesora y que en pocos días podría caer en default. Ello es mentira y ya es tiempo que alguien se lo diga.

El vencimiento mas apretado que debe afrontar en pocos días Axel Kicillof es el del bono BP21, que fue emitido en 2011 durante el segundo gobierno de Daniel Scioli. Sin embargo el gobernador bonaerense apunta todos sus dardos a María Eugenia Vidal a quien intenta hacer responsable de la situación financiera de la provincia y culpable de un posible default para el caso en que el gobierno nacional no concurra en auxilio de Buenos Aires ante la imposibilidad de afrontar un pago semejante.

Este bono tiene vencimientos semestrales -en enero y julio de cada año- y los 8 vencimientos que le tocaron a Vidal durante su mandato fueron pagados siempre en tiempo y forma por el erario provincial.

Entre el 19 y el 26 de enero se acumulan vencimientos por USD 571 millones y en la plaza financiera hay dudas de la capacidad de pago ya que se entiende que el esfuerzo de Kicillof por torcer la verdad se vincula con la negativa del Ministerio de Economía de la Nación de aportar una ayuda financiera especial que haga posible el cumplimiento.

Y saben que es imposible que la decisión de dejar a la provincia librada a su suerte haya sido tomada por Matías Guzmán sin haber consultado previamente con el presidente Alberto Fernández.

No estamos contemplando hacer un salvataje financiero por USD 250 millones el 26 de enero, que es el monto de vencimiento de capital que enfrenta la Provincia ese día”, sostuvo Guzmán al tiempo que adelantó que el gobernador bonaerense está llevando adelante sus propias gestiones, basadas en “principios similares” a los del Gobierno nacional para “reperfilar” vencimientos.

Y más allá de como termine el delicado asunto -un default de la principal provincia argentina impactaría seguramente sobre la negociación de toda la deuda soberana- ya es tiempo que las cosas se pongan en su lugar y el relato, o simplemente la mentira, no vuelva a tomar el centro de la escena: la deuda de marras fue tomada por Scioli en tiempos en los que desde Casa Rosada la propia Cristina y el entonces ministro y hoy gobernador, monitoreaban todo lo que hacía el ex motonauta que ahora espera tranquilo el momento de trasladarse al plácido destino de embajador con residencia en el lujoso palacio que Argentina posee en el más exclusivo sector de Río de Janeiro.

¿No sería ya hora de que los verdaderos responsables se hagan cargo y no sigan pretendiendo esconder el sol con la manos?.

 

O simplemente recordasen aquello tan mentado en el mundo peronista de «la única verdad es la realidad».