De «La pícara soñadora» al escándalo Jaitt

Por José Luis Ponsico (*) – A los 91 años Mirtha Legrand, desde hace 50 animadora televisiva,  esperaba un final de trayectoria sin el escándalo que conmueve a todos.

José Luis Ponsico

A los 91 años la actriz Mirtha Legrand, convertida hace medio siglo en animadora televisiva -se ruega no confundir a la Reina Madre de la tevé con el periodismo «de oficio»- mutación recordada por el impulso de Alejandro Romay, «factótum» de Canal 9, 1968, esperaba un final de su trayectoria sin el escándalo que conmueve al mundo de la política y los Medios

En procura de «rating» que impactara, su nieto Ignacio Viale, hijo de Marcela Tinayre y de la conductora del ciclo «Almorzando con Mirtha Legrand» ahora «Mesaza»; matrimonio de Marcela con Viale del Carril ex piloto de automovilismo. años 60, recordado por su señorio, algo que no alcanzó el hijo, invitó a la extravagante Natacha Jaitt, ex «Gran Hermano».

La presencia de Jaitt desató el escándalo

En medio de la polémica por los casos de «abuso de menores» en las divisiones inferiores de dos importantes clubes de fútbol -Independiente y River, nada menos- la Jaitt que luego se confirmó es hija del legendario «Caballero Rojo» miembro de la antigua «troupe» de Martín Karadagián hace algo más de medio siglo, produjo dos «bombas», equivalentes a Hiroshima y Nagasaki. Japón, agosto 1945

La Jaitt aludió a notables de la escena política y la farándula artística involucrados en los casos de «pedofilia» (abusadores) en intervenciones que el universo del periodismo calificó de «burda operación política» para desprestigiar a distintas personalidades. En seguida los damnificados salieron al cruce con denuncias y pedidos de informes culpando al ciclo.

Mirtha y su nieto: ¿pecaron de ingenuos?

Cayeron Mirtha Legrand, cuyo verdadera identidad es Rosa Martínez Suárez, oriunda de Villa Cañás, Santa Fe, nacida en 1926 -contemporánea de Fidel Castro y Amadeo Carrizo, entre otras figuras de la época- su nieto al que Alejandro Fantino descalificó, diciendo que «tiene el cerebro de un maní» y lógicamente Canal 13 que emite el ciclo.

Llamó la atención que el ex COMFER organismo de fiscalización no produjera un pedido de informes -riesgo de invitar al ciclo a personas que viven dispuestas «para el escrache», no pocos recordaron el escándalo de la Jaitt con ex futbolista Diego Latorre- y todo aquello que «no construye» desde la televisión. Supuesta emisora cultural. Un «chupete» mecánico según analistas serios de Medios.

La frágil damita de «La pícara soñadora»

Porque lo primero es lo primero, cabe señalar que Legrand, casada con el director de origen francés, Daniel Tinayre, no actriz brillante. Figura atractiva en los 40 y 50 alcanzó para comedias «livianas», vivir en el candelero. Tiempos de «Mecha» Ortiz, Zully Moreno, la cantante Libertad Lamarque y ascendente María Eva Duarte. Luego, esposa del Coronel Perón.

Entre memorables furcios y salidas fuera de lugar, en los comienzos la anécdota con la esposa del notable Roberto De Vicenzo, hablando de las cábalas (1969) la invitada con inocencia avisó que antes de viajar el golfista más extraordinario de la Argentina, besaba las pelotitas. Mirtha «tan inocente» por entonces como la cónyuge del golfista, indagó: » ¿ Las de golf, no querida ?» ante el asombro, incomodidad del resto.

Del glamour de los 60-70 a la crispación de la grieta.

Todo indica que medio siglo más tarde, aquella pregunta basada en falta de conocimiento, cierta inocencia en la Argentina de los años de Onganía, dictador, jefe del Ejército hasta el «cordobazo», invierno del´69, ahora mutó en «soberbia por rigor del rating» y exitismo oficialista con el Caso Jaitt. Muy lejos de la candidez que significó una patinada memorable.

Una «mimada» de Mauricio Macri y todo el gabinete de ministros, parte de la farándula, antes «favorita» en los diez años de Carlos Menem -el peronismo «ortodoxo» nunca aceptó frivolidades del «caudillo» riojano, entre otras «admiración» por <Reina Madre< de la tevé vernácula- donde el recuerdo remite a una mediocre actriz de comedias «livianas», los 40 y 50.

Muchos nombres, muchas sugerencias, tantas mentiras.

Atractiva, buena figura. Alguna simpatía y fama, revistas del espectáculo (Vosotras, Para Tí, Damas y Damitas, Sintonía», entre otras recordadas). Invitada a los festivales del cine. Siempre en la elite artística pero lejos del nivel de grandes actrices. Le quedó muy bien «La pícara soñadora». Daba con su perfil. La empleada de la juguetería que se enamora (un joven Alfredo Alcón, fines de los 50).

Desde orígenes del ciclo «Almorzando con Mirtha Legrand, contenido para la «farándula», famosos, sin escudriñar demasiado en la vida cotidiana de los argentinos. Ningún <delegado obrero<, mucho menos algún dirigente «combativo» cuando se caía la dictadura de Onganía. A fines de mayo´69, «el Cordobazo» ponía plazo fijo al régimen.

Luego heredado por ignoto general Roberto Levingston, antes de Alejandro Lanusse, por entonces nuevo jefe del Ejército a la caída del «onganiato» que había derrocado el gobierno radical del Dr. Arturo Illia, junio del 66 y pensaba quedarse diez años. Legrand ajena a todo eso dedicada varios años a ciclos gastronómicos donde pasaba revista a la realidad «de las clases altas».El resto, no existía.

Un descargo esperado y…aquí no ha pasado nada.

Hace un par de años, Lidia Satragno, popular «Pinky», internada en una clínica geriátrica, invitada al programa vespertino de Mariana
Fabbiani, nieta del inolvidable pianista Mariano Mores, amigo de Legrand, años 50 y 60, contó un episodio poco conocido que no deja
bien parada a Mirtha.

«Pinky» en sillas de rueda quiso que concurriera su hermana Raquel Satragno, exquisita modelo, que estuvo contratada en París y «asiste» a la pionera de la locución en la televisión desde su comienzos (Canal 7, los 50) siendo veinteañera. «Mariana lo que sabe mí hermana, pero no ustedes, es que Alejandro Romay me había propuesto a mí para los almuerzos que en Canal 9, luego inauguró Mirtha», dijo.

«Romay me hizo la propuesta en septiembre. El «ráting» de los mediodías, muy bajo. Tenía yo contrato en otro canal y pedí dos meses. Me dijo que me esperaba. Se enteró, en el medio, Daniel Tinayre y propuso a Mirtha que estaba sin contrato y en su casa», comentó «Pinky».

Gustavo Vera: demanda y derecho a réplica asegurado.

Si la televisión de cada país refleja «cultura popular» se hace difícil imaginar en los países que están adelantados, en relación al nuestro,
que a alguien como Jaitt, que no es modelo consumada; tampoco bailarina, menos actriz o cantante, en supuesto ciclo de la «emisión cultural masiva» hubiera sido invitada para «ensuciar» a medio universo del mundo mediático.

Cayeron, denuncia «fácil» el cómico Enrique Pinti, los periodistas González Oro y Carlos Pagni, el ex legislador porteño, Gustavo Vera,
en medio de una «maraña» donde el tema, excluyente, verdadero escándalo, clubes de la AFA. con «menores abusados» por adultos
que viven de la especulación y la corrupción.

«Cambiemos» está en deuda si la televisión que propone la exitosísima Mirtha Legrand ex Tinayre supone el espejo de un país de cambio, de pretendida «avanzada» y buenos ejemplos. El propio diario «La Nación» edición dominical, tituló: «La televisión espejo de un país berreta». El autor, curiosamente, invitado al programa de Mirtha Legrand, «parte del ráting» que resultó «el culpable». Cosas veredes.

* Columnista de La Señal Medios y Libre Expresión