Montenegro y un gabinete con el que deberá lidiar

Por Adrián FreijoLos nombres conocidos hasta ahora dejan una imagen de acumulación e improvisación que enciende luces de alerta para el futuro.

Germán Blanco será el nuevo titular de Hacienda. Un hombre técnico, de bajo perfil y que necesitará que el sector político del gabinete genere los espacios de negociación suficientes para llevar adelante la difícil tarea de administrar lo que más escasea: los fondos públicos.

En ese sentido tomará principal protagonismo Santiago Bonifatti, ciertamente la gran sorpresa en las designaciones conocidas, quien deberá encabezar el diálogo con el sindicato, las asociaciones intermedias, las sociedades de fomento, los colegios profesionales, los docentes y todos aquellos que esperan el inicio de la gestión para reclaamar por derechos atrasados.

Bonifatti tiene cierta tendencia al desborde personalista y es claro que toma este tiempo como un trampolín para su futuro político. Ambas circunstancias pueden conspirar contra su capacidad para trabajar en equipo y revivir los tiempos en los que de un  día para otro abandonó a su mentor Gustavo Pulti convirtiéndose en un férreo opositor que inclusive quiso hacerse del manejo del partido en el que ambos militaban.

Algo similar puede ocurrir con Viviana Bernabei quien comandará  Salud, una de las áreas más sensibles de la comuna. En buena sintonía con la gobernadora María Eugenia Vidal la directora del Materno  -en 2017 asumió la dirección en reemplazo de Hugo Carsa, luego de ser la jefa del servicio de Farmacia y Esterilización durante 20 años- tuvo no pocos problemas con el personal del nosocomio. Dueña de un carácter fuerte y determinado, al que sus detractores ubican cerca del autoritarismo y el capricho, deberá moverse entre algodones para lograr empatía con el personal de Salud que asegura venir de años de maltrato por parte del saliente secretario Gustavo Blanco.

O con el ubicuo Gustavo “Tato” Serebrinsky, designado subsecretario en el área de producción, otro que siempre ha puesto sus aspiraciones personales por delante de las del conjunto, lo que lo llevó a recorrer un espinel ideológico que espantaría al más paciente. Radical primero, seguidor de Aldo Rico después, confeso y converso kirchnerista en su momento y nuevamente radical al calor de la posibilidad de conchabo que representaba Cambiemos, el buen hombre no parece alguien cuyo destino sea dar homogeneidad al proyecto de Montenegro.

Cohesión que será vital a la hora de encarar una acción en la que muchos protagonistas recién pisan este escenario por primera vez.

Andando deberán demostrar que conocen Mar del Plata, Batán y sus problemas, figuras como el flamante encargado del área de Seguridad, Gustavo Oroquieta, quien pese a los esfuerzos literarios de su presentación curricular -en la que se pretende hacerlo ver como artífice de la llegada de Gendarmería a la ciudad- no ha tenido con el escenario que deberá controlar otra relación que no sea administrativa y funcional. Los graves problemas que en materia de seguridad pública padece General Pueyrredón, propios de la conurbanización que padece y que todos intentan soslayar, hubiese hecho aconsejable la designación de alguien con mayor conocimiento del territorio que deberá asegurar.

Lo que es también válido para María Elisa Ferrara, quien tendrá a cargo Inspección General. Es la gerenta de Asuntos Legales del Instituto Nacinoal de Tecnología Industrial, abogada, graduada por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y  desarrolló su profesión en diferentes cargos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Consejo de la Magistratura de CABA. Un currículum impactante pero demostrativo de que ningún contacto tiene con Mar del Plata y sus realidades, algo que aparece como fundamental en una de las áreas más complejas e intrincadas de la comuna.

Algo similar al caso de Dante Galván, un experto en el área de Transporte y Tránsito que sin embargo no parece manejar los resortes de una acción administrativa siempre compleja, plagada de escándalos en los últimos años y por añadidura encargada de poner en caja a sectores empresarios que siempre se las ingenian para «captar» voluntades de esa repartición. Si no se rodea de gente conocedora e intachable, probablemente se encuentre con serios problemas a poco de andar.

Sebastián Puglisi y Emilia Brahim en Educación, Florencia Pérez Lalli en Comunicación, Carlos Balmaceda en Cultura, Verónica Hourquebié en Desarrollo Social, Jorge Luis “Guasa” González en Obras y Planeamiento y Fernando Muro en Producción conocen a la perfección el distrito pero serán seguramente funcionarios de perfil técnico que tratarán de evitar en todo lo posible el fragor político. Aunque varios de ellos respondan a líneas internas de la UCR y trabajen para fortalecer el poder de sus referentes dentro del gobierno.

En resúmen un equipo variopinto, heterogéneo y con algunos conocidos por la búsqueda pertinaz del autolucimiento. Lo que hará necesaria una coordinación ajustada -se comenta que podría quedar en manos de Alejandro Rabinovich, al que muchos sindican como de corta paciencia y marcada frontalidad- y un liderazgo neto, firme y atento de parte de Guillermo Montenegro.

Mucho para ajustar, mucho para contener y mucho más para homogeneizar un tablero en el que las piezas pueden tener la tentación de moverse por su cuenta. Algo que se resuelve haciendo política, un arte que como mirada de equilibrio pareciera estar ausente del gabinete que saldrá a la cancha en los próximos días.

Amanecerá y veremos…

 

 

 

 

 

 

 

 

Producción

Fernando Muro sustituirá a Massimo Macchiavello es Licenciado en Economía por la UNMdP y cuenta con un posgrado en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella. Es especialista en desarrollo productivo local, planificación estratégica y desarrollo e implementación de proyectos. Se ha desempeñado como Director de Coordinación Territorial del Ministerio de Producción de la Nación, a cargo de Dante Sica.