Montenegro y Arroyo comienzaron a dar forma a la transición

RedacciónEl intendente electo y el actual jefe comunal se reunieron hoy para comenzar un proceso que debería desembocar en una entrega ordenada el 10 de diciembre.

Tras el resultado de las elecciones generales, en las cuales el candidatos de Juntos por el Cambio, Guillermo Montenegro, se alzó con el triunfo con el 40, 43% de los votos, el intendente municipal Carlos Fernando Arroyo lo recibió en el despacho principal de la comuna.

Tal como habían adelantado en rueda de prensa el secretario de Gobierno, Alejandro Vicente, y el jefe del bloque de Agrupación Atlántica, Guillermo Arroyo, la idea del cónclave fue garantizar una transición ordenada. Es por ello que hoy los actuales funcionarios del Gabinete Municipal pusieron a disposición su renuncia para una mayor “agilidad” en el recambio de autoridades. En este marco, Montenegro y Arroyo acordaron colaboración mutua en todo aquello necesario para una “correcta” transición de cara al próximo 10 de diciembre..

El intendente electo Guillermo Montenegro ya eligió a su secretario de Economía y Hacienda y su primera misión en el gobierno de Juntos por el Cambio será estar a cargo de la transición con la gestión de Carlos Arroyo.

Se trata de Germán Blanco, un licenciado en Economía que ya tiene experiencia en el Palacio Municipal: de 2003 a 2007 fue asesor de Gustavo Schroeder durante su gestión con Daniel Katz y también ocupó el cargo de subsecretario de Economía y Hacienda con el actual intendente Carlos Arroyo. Blanco dejó el cargo en la Municipalidad en septiembre de 2017 cuando Schroeder también se alejó del gobierno del líder de la Agrupación Atlántica.

La relación entre Guillermo Montenegro y Carlos Arroyo estuvo lejos de ser buena durante la campaña. Desde que el legislador fue confirmado como candidato de Juntos por el Cambio, el intendente incurrió en múltiples destratos. Sin embargo, los equipos de ambos confían en la necesidad de llevar adelante una “transición ordenada” en estas semanas, haciendo a un lado cualquier diferencia y “pensando en Mar del Plata”.