Morales Solá: El hombre que siempre supo flotar con el poder

Por José Luis Ponsico (*) – Un hombre que supo moverse en las cercanías del poder y que tanto podía reunirse con los militares del Proceso como con presidentes y dirigentes de la democracia.

 

José Luis Ponsico

El periodista tucumano Joaquín Morales Solá, 69 años, medio siglo en el oficio del periodismo «independiente» así se ufana desde su ciclo «Desde el llano», produjo en 7 años el récord: cien notas contra Cristina Fernández de Kirchner desde «La Nación», dominical y cien entrevistas a Elisa Carrió por «TN» (grupo «Clarín»).

Morales Solá hijo del jefe de Redacción de «La Gaceta» de Tucumán en el 75 siendo adolescente cubrió la acción «anti guerrillera» en el monte tucumano a cargo de los generales genocidas, Acdel Vilas y _Antonio Domingo Bussi, según consta en los libros de Hernán López Echague y Martín Sivak.

En el 75 el general Bussi hizo «reconocimiento» a varios periodistas tucumanos por su acción periodística cobertura del «Operativo Independencia» donde el Ejército aniquiló a decenas de jóvenes guerrilleros urbanos el ERP Ejército Revolucionario del Pueblo.

«Desde el llano»: su tribuna de décadas para complacer o denostar

El joven periodista luego corresponsalía «Clarín», Tucumán pasó a a la Redacción Central, «lugarteniente» del «mandamás» por entonces, Marcos Cytrinblum. En el 76, «Proceso de Reorganización Militar» el trasladado tenía un cargo de Pro Secretario de Redacción. Para sorpresa de muchos.

Un paso por la Universidad Nacional de Tucumán, abogacía, el oficio periodístico -el buen escriba- lo situó en lugares del Poder: por años mantuvo el «off» -reuniones íntimas- con el general Roberto Viola, jefe del Ejército. Virtual «vocero» del Presidente, general Jorge Rafael Videla. Más tarde acusados de genocidio.

Los comentarios página dominical, sin firma, se intuye, brindaron «cobertura» desde el supuesto anonimato. Parodiando al célebre Gabriel García Márquez, «el general (Viola) tenía «quién le escriba». Corría el año 1981 cuando curiosamente hubo un cambio de guardia en el Poder: Viola reemplazó a Videla.

En los años del Proceso el periodista cerca de Jorge R. Videla en Tucumán

En Redacción de «Clarín» el oficio de Morales Solá «sumaba y restaba». Tiempo más tarde simpatizantes de los movimientos revolucionarios setentistas llegaron al límite del encono: periodistas del semanario «Miradas al Sur» -editado por miembros de los Derechos Humanos- «se ocuparon» del colega tucumano. No había elogios.

Hernán López Echague, libro «El enigma del general» 1991, se ocupó especialmente del tiempo de Joaquín en cercanías del general Bussi, autor de una veintena «de ejecuciones» recorridas en el monte tucumano allá por 1975. Otros colegas no lo denunciaron pero estaban en el extremo opuesto

Hace un cuarto de siglo se conocía vínculo de Joaquín con la embajada de EE.UU. su amistad con Mariano Grondona -no así con Bernardo Neustadt– y los encuentros en Punta del Este para «rumiar» contra el eje Menem-Duhalde. La revista «Noticias» en el deschave del cono opositor

Una extensa entrevista muestra a Morales Solá viviendo solo con dos enormes perros guardianes en una residencia en las afueras zona paquetas del gran Buenos Aires. Lo cuál alimentó algunas habladurías sobre su «soltería vitalicia»

Todo lo hizo partícipe de la la llegada de la Alianza (Fernando De la Rúa-«Chacho» Alvarez, Fernández Meijide) al Poder entre 1997 y 1999. Ya había elaborado virtual extremaunción al alfonsinismo con el libro (best seller) de Morales Sola en el 91, «Asalto a la ilusion»

Lilita Carrió: una abonada al programa de TN

Por entonces, surgía la admiración de Morales Solá por la diputada chaqueña Elisa Carrió. Declarado enemigo del sindicalismo peronista, de las variantes del Poder ejercido por la dirigencia clásica del peronismo.

No así con Antonio Cafiero en los 90 y tampoco con Alberto Fernández, jefe de gabinete de Néstor Kirchner. Se sabe que Cristina siempre estuvo a disgusto por las visitas de Morales Sola a la Casa Rosada en 2004. Alberto lo recibía.

Hoy, ya no es lo mismo

Otros adversarios del periodismo activo, María Seoane, autora del libro sobre la vida de Roberto «Roby» Santucho, jefe histórico de la PRT Partido Revolucionario de los Trabajadores, brazo político del ERP, pasando por Eduardo Anguita, ex miembro de la organización guerrillera, de pasado cercano al kirchnerismo

Hace 35 años Amílcar González, histórico dirigente del gremio de Prensa en el orden nacional, de los 70, en «La Comunicación Asediada» escribió: «Uno de los primeros fenómenos que se visualizan al analizar particularidades del gremio, supone las dificultades para insertarse, los periodistas, en la clase trabajadora», decía

Para Cristina solo críticas y editoriales destructivos

«Un campesino, un empleado mercantil o un obrero metalúrgico se sienten partícipes del movimiento laboral y hacen suyos sus valores; la estructura de la sociedad y les es comprensible a través de la condición de sometimiento que los une. Así, se reconocen como trabajadores y proyectan sus luchas», decía Amílcar

Es evidente que hace 35 años «el periodismo independiente», «Desde el llano» ciclo que lleva 15 años, Joaquín Morales Solá periodista destacado, dos veces «Premio Konex Platino» y una vez «Ciudadano de la Orden del Mérito, Isabel la Católica» en España, no encuadra en el pensamiento editado en el 84

(*) Columnista de La Señal Medios, Libre Expresión y Mundo Amateur