Y una Navidad el volcán se cansó de echar lava

Las Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, anunció este sábado que la actividad del volcán de Cumbre Vieja ha llegado a su fin tras 85 días y ocho horas de actividad.

 

“La erupción ha terminado”. Con estas palabras Julio Pérez, consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, anunció este sábado que la actividad del volcán de Cumbre Vieja ha llegado a su fin. Una noticia sin duda muy esperada por los habitantes de la isla de La Palma, en el archipiélago canario, que reciben la información en el día de Navidad y tras tres meses en vilo por su actividad.

“Los signos registrados hacen tener esa certeza: no hay cablava, no hay gases significativos, no hay sismos, no hay tremor, no hay deformaciones significativas”, afirmó Pérez en conferencia de prensa.

“El fin de la erupción no significa el fin de la emergencia, significará el comienzo paulatino, gradual y ordenado del realojo [de los afectados] y el comienzo de las pruebas que podamos hacer para actuar sobre la lava y restablecer las comunicaciones”, añadió Pérez.

85 días y ocho horas de actividad

En total, el volcán estuvo activo en España durante 85 días y ocho horas, y causó daños por valor de cerca de 900 millones de euros, informó el consejero de Administración Públicas del Gobierno canario.

Concretamente, el volcán inició su actividad el pasado 19 de septiembre. En este tiempo, y con los últimos datos del Catastro facilitados por el Cabildo de La Palma, se conoce que su actividad destruyó 1.676 edificaciones, de las que 1.345 eran de uso residencial. Por otro lado, los datos facilitados por el satélite Copernicus demuestran que la lava emanada ha cubierto 1.241 hectáreas de terreno, de las cuales 370 corresponden a superficie de cultivo.

Su virulencia ha propiciado que, a lo largo de este tiempo, haya sido preciso desalojar a más de 7.000 personas, según datos del Cabildo de La Palma. Según los datos facilitados por el Cabildo de La Palma, todavía hay 560 personas albergadas en hoteles, mientras que 43 personas dependientes siguen atendidas en centros sociosanitarios insulares