NEGADORES

Mientras la fragilidad de la economía argentina vuelve a ser tema en todos los medios de comunicación del mundo, el gobierno mira para el costado y supone que con medidas restrictivas resuelve todo.

Lilita Carrió, convertida en forma sorprendente en la gran tranquilizadora nacional, hizo uno de sus famosos mohines para decir, sin ponerse colorada, que  “se generó un microclima en Capital Federal que no tiene nada que ver con lo que se ve desde afuera y ni con el clima que se ve desde el exterior con respecto a Argentina”.

Mientras la singular dirigente esto afirmaba, los medios del mundo daban cuenta del sacudón y apuntaban a la falta de pericia y visión de las autoridades nacionales.

“Durante la última semana, a la Argentina se le ha recordado que cuando el capital puede fluir libremente, también puede fluir hacia afuera, creando profundas implicaciones económicas.”, sostiene The New York Times en un artículo publicado ayer.

“Argentina se veía bien para los lords de los bonos de los mercados emergentes y para los inversionistas de activos en dificultades a fines de 2017. Todos creían en el gobierno de Mauricio Macri. Él estaba haciendo lo correcto. Argentina iba a regresar, y de hecho ya estaba regresando, a los mercados de capital con abrazos de bienvenida. La recepción ahora se está enfriando”, comienza la columna de opinión de la revista Forbes, que horas antes se había preguntado si no era hora de “irse de Argentina”.

Por su parte, la revista británica The Economist advirtió que que “la estabilización de la economía está tomando más tiempo de lo que el Gobierno había esperado” y que esto afecta la llegada de inversiones.

Y el poderoso The Wall Street Journal  indicó que el BCRA “inesperadamente” elevó las tasas de interés por tercera vez en ocho días “en un intento por apuntalar su moneda vacilante, ya que el país se encuentra una vez más luchando contra una crisis financiera“.

Es decir que el microclima anunciado por Carrió abarcó exactamente… al mundo entero.

Cuando se escriba sin pasiones la historia argentina seguramente se recordará al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner como aquel que se enfrascó en un microclima ideológico y además padeció la impericia sorprendente de quienes debieron llevar adelante la economía. Aislamiento y torpeza serán entonces blasones de su escudo heráldico.

Quiera Dios que la historia de caprichos y errores se corte en esa experiencia. Aunque la frivolidad con la que el gobierno de Macri y sus aliados pretenden tratar lo que está ocurriendo con la economía argentina nos hace pensar que podemos estar frente a una semejante.

Aunque Lilita pretenda que todos le creamos que no pasa nada y que afuera ni se habla del tema. ¿Le habrán avisado que en la era digital ya no se puede mentir sobre lo que ocurre en ningún lugar de la Tierra?

Que no estemos frente a otro “relato”