Ni Macri ni D’Onofrio: “La única verdad es la realidad” (Aristóteles)

Por Adrián FreijoTal vez sea tiempo de aplicar aquella frase del filósofo griego para aportar mesura entre tanta palabra lanzada sin sentido. Los números indican cual es esa realidad.

En su teoría sobre el principio de no contradicción Aristóteles afirmó que una proposición y su negación no pueden ser ambas verdaderas al mismo tiempo, dejando una fórmula sencilla para ver lo obvio y evitar que cualquier sofisma nos empuje a una conclusión equivocada.

Boca puntea la Liga Argentina desde hace más de 430 días; algo que no ha ocurrido nunca en la historia de nuestro fútbol y que teniendo en cuenta la ventaja que lleva a sus seguidores, las fechas FIFA que se avecinan y la seguridad de que durante ese tiempo siga cosechando algunos puntos más, le asegura la inédita posición de ser líder por más de 500 jornadas consecutivas.

Sin embargo desde muchos sectores, por cierto interesados, trata de instalarse la creencia de que Mauricio Macri mueve los hilos para favorecer al club que supo presidir y al que bajo su gestión llevó a convertirse en un multicampeón respetado en el mundo entero.

El presidente de River Rodolfo D’Onofrio, con la segunda voz de su DT Marcelo Gallardo, fueron quienes comenzaron a batir el parche de esta supuesta connivencia entre el primer mandatario, el mandamás de la AFA y los árbitros del fútbol argentino. Algo grave de ser cierto…pero mucho más grave si se trata de una mentira.

Alguna vez tendremos que asumir como sociedad -y máxime quien ocupa niveles dirigenciales- que no se puede utilizar el prestigio ajeno como arma para salvar falencias propias. No hay país posible si “el otro” es un mero instrumento de nuestras posiciones.

La tabla de promedios que define los descensos en la Argentina suma los puntos de los últimos tres torneos y los divide por la cantidad de partidos jugados.

Deseamos que el lector pose su mirada sobre lo que dicha tabla indica en este momento:

1 Boca Juniors 2.043
9 River Plate 1.526

Boca, que la encabeza, y River, que se encuentra en noveno lugar, disputaron en esos tres torneos  93 partidos cada uno, lapso durante el cual el club de la ribera le sacó al millonario nada menos que… 48 puntos de ventaja. Casi los necesarios para asegurarse un torneo completo.

¿No es demasiado contundente la estadística como para pretender que a lo largo de estos años -que abarcan al menos uno en el que Macri no era presidente- no sea la diferencia de rendimiento deportivo y no otra cosa lo que marca la brecha actual?.

Lástima grande que la mediocridad de los dirigentes, asociada a la alarmante del periodismo y a esa costumbre tan nuestra de ver la foto y jamás la película, haya permitido crecer una mentira que a algunos le cae cómoda pero que al conjunto empuja, también en esto, a hacer “pipí fuera del tarro” al momento de formar opinión.

Si Ríver prefiere engañarse en vez de hacerse aquella pregunta que todos debemos formularnos alguna vez en la vida, “¿qué estoy haciendo mal”?, debería ser una cuestión que tan solo a su gente afectara. Pero toma un cariz de gravedad en una sociedad propensa a mezclar todo y que ahora está convirtiendo en cuestión política algo que los números demuestran que es otra cosa.

¿Habrá que esperar un hecho de violencia para reflexionar?. O al menos…para ver la tabla que aquí mostramos y que no deja lugar a ninguna duda.

Porque la única verdad es la realidad, aunque lo haya dicho Aristóteles y no Perón.