No fue magia, fue la decisión de Dios y la fe de millones

En esta víspera del día en que un niño nacido en la absoluta pobreza comenzó la más impactante historia de toda la humanidad, LIBRE EXPRESIÓN quiere dejar un mensaje a todos.

Para muchos de nosotros es una historia sin fisuras; para eso está la fe. Creemos en que ese niño que vio la vida en Belén, rodeado del amor de sus padres y en la más absoluta pobreza, es el Redentor que Dios nos prometió y que vino a este mundo para salvarnos. No solo con su muerte…sobre todo con su ejemplo.

Creemos en Jesús y en esa creencia encontramos el sentido de trascendencia y el apoyo que en nuestra debilidad hace que las caídas sean más llevaderas, las esperanzas más intensas y las alegrías más profundas…

Creemos en que todos y cada uno de nosotros tiene un mandato que cumplir y que ese mandato está vinculado con servir al semejante, mirarlo, sostenerlo, ayudarlo a levantarse y acompañarlo en su camino…

Creemos que ninguna cruz en nuestra vida tiene tal peso que no permita que la llevemos hasta el límite de nuestras fuerzas y al lugar que le de sentido de redención, para nosotros y por los otros.

Creemos en el destino cristiano de felicidad; en la alegría de caminar por la vida sabiendo que somos mensajeros del amor, de la paz y del consuelo como misión a la que no queremos renunciar. Porque nos colma, nos completa y nos reconoce como dignos de la bendición de disfrutar la fe.

Creemos en el compromiso con nuestros semejantes, porque Jesús fue paradigma del hombre que es capaz de dar su vida por los otros y lo hizo sin dudar un solo segundo, sin temor a estar equivocándose, sin cuestionar el «deber ser» y convirtiéndolo en el «quere ser»

Creemos en la paciencia, en la convicción, en la búsqueda de la perfección, y lo hacemos sabiendo que la humildad y la entrega son el marco imprescindible para ejercerlas….

Y estamos orgullosos de que nuestra alcurnia sea un humilde establo, nuestro entorno la pobreza y el amor de una madre predestinada, un padre que enseñó que desde la fe puede asumirse lo que no tiene explicación humana y un hombre que pudiendo tener todo prefirió caminar entre la oscuridad para llevar la luz de la verdad…

Pero por sobre todo amamos estrechar al que no cree, al que no entiende y aún al que nos ataca o se ríe de nuestra fe. Porque en él no vemos un enemigo sino un campo fértil para sembrar, un hermano que tiene nuestro mismo origen aunque no lo sepa o no quiera aceptarlo y un semejante con nuestras propias virtudes y defectos que seguramente tiene mucho para enseñarnos en el camino…

Por eso esta Nochebuena, además de agradecer por los bienes recibidos y pedir por los que amamos, vamos a reservar un pedazo de nuestras emociones y dirigir parte de nuestros buenos deseos hacia el otro, hacia el que más necesita, el que sufre, el que teme, el que odia, el que llora…

Y vamos a pedir por nuestra Patris, herida y de rodillas, que tal vez esté acercándose al fin de su calvario, rodeada de la misma pobreza que vio nacer a nuestro Salvador.

Por ella, por ellos, por usted, por nosotros, por todos…¡¡¡ FELIZ NAVIDAD !!!