Suerte «K»: siempre se les suicida el que más les conviene

Era el operador legal detrás de los manejos financieros del empresario y estaba denunciado por la compra de la financiera de Elaskar. La familia no cree en la hipótesis del suicidio.

Jorge Chueco era abogado, tenía 64 años y desde 1974 trabajaba en el sector privado. Integró una de las multinacionales de la consultoría, trabajó en laboratorios y en tabacaleras. Fue abogado del estudio Klein y Mairal y luego se dedicó a trabajar por su cuenta. Conoce a Daniel Pérez Gadín, contador de Lázaro Báez y a partir de esa relación llegó a asesorar al empresario kirchnerista. También tuvo alguna relación profesional con otra de las empresas preferidas del kirchnerismo, Electroingeniería.

El fiscal José María Campagnoli lo acusó de ser uno de los que extorsionó al financista Federico Elaskar para que vendiera la empresa SGI. Su nombre volvió al centro de la escena en las últimas horas cuando Fariña lo señaló como una parte fundamental en la ruta del dinero «K».

La denuncia de su desaparición había sido radicada por la esposa del mencionado abogado, quien manifestó a la policía que su marido se encuentra atravesando un episodio depresivo y con aparentes intenciones de suicidio, según informó la policía local.

El comisario Francisco Rodríguez de la Unidad Regional V de Puerto Iguazú, confirmó a Télam que Chueco fue visto por última vez el jueves en el loby del hotel Saint George y luego en la sala de juego del casino, ubicado en otro hotel cerca del puente internacional Tancredo Neves, que une Iguazú con la ciudad brasilera de Foz de Iguazú.

Tras la denuncia tomó intervención el juez de instrucción Claudio Lunge, de la jurisdicción de Puerto Rico, quien ordenó el allanamiento del mencionado hotel.

Según el comisario Rodríguez, en la habitación donde se alojaba el abogado se encontró una carta donde manifestaba su intención de suicidarse “y un fajo de billetes en moneda estaounidense, cuya cantidad no fue precisada”, reveló el funcionario policial.

Del operativo participó el Secretario del juzgado de Puerto Rico, Alberto Mazal y tanto la carta como el dinero encontrado fueron secuestrados y puestos a disposición del juez Lunge.

El comisario Rodríguez informó además que la búsqueda del abogado continúa en toda la ciudad “y ahora personal de las distintas comisarías así como de otras fuerzas de seguridad están realizando un intenso rastrillaje en otros hoteles de la ciudad, Terminal de ómnibus, el centro de frontera en el límite con el Brasil y en el interior del Parque Nacional Iguazú, donde se encuentran las Cataratas”, explicó el funcionario policial.