«Pancho» Lamolina: el maestro que educó a Kicillof

El árbitro que patentó el «siga, siga» parece haber dejado su huella en Axel y su equipo: nadie toma decisiones y solo se trata de esperar y aguantar.

Ángel Esteban Ozán, más conocido como Chespirito, fue árbitro de la Liga Paranaense de Fútbol por más de 25 años, dejando el recuerdo imborrable de aquel «siga, siga, que no hay sangre«, cuando la pelota estaba en juego y había algún roce de partido; y es que su intensión era hacerla correr el mayor tiempo posible.

Pero por aquello de que «Dios está en todas partes pero atiende en Buenos Aires» fue Francisco «Pancho» Lamolina quien quedó para la historia como el padre de aquella frase que pasó a la historia como el símbolo de la autoridad que busca no comprometerse, evitar tomar decisiones duras y llegar al pitazo final habiendo logrado pasar desapercibido y sin pagar costo alguno.

Y Lamolina parece haber sido el maestro del gobernador Kicillof, al menos por la actitud tomada por el mandatario por estas horas: frente al avance de los casos en la provincia desde La Plata solo se intenta deslindar en los intendentes la responsabilidad de ordenar un parate, que por estas horas parece inevitable y que además es la estrategia que se ha buscado en el mundo entero, tratando de zafar del costo político que ello puede representar.

El Ministro de Producción de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, dijo que no se tomarán medidas de restricción en la circulación nocturna tras la reunión mantenida en el Museo MAR con los intendentes de los municipios de la Costa Atlántica.

Costa explicó que el gobernador Axel Kicillof se tomará más tiempo para escuchar a intendentes y analizar las distintas situaciones dentro de la provincia para definirse al respecto. “Hoy no vamos a tomar definiciones“, agregó el funcionario. Según dejó entrever las medidas se podrían tomar recién el próximo martes.

«Siga, siga»…aunque crezcan los contagios, las muertes y el temor de la gente.

«Siga, siga»…total no hay sangre.