Apenas 24 hs. después de auto felicitarse por «el éxito» logrado con la recategorización de Mar del Plata de cara a la facturación del gas, el municipio «se dió cuenta» que no había nada que festejar.
El entusiasmo inicial con el que el intendente Carlos Fernando Arroyo había recibido la noticia sobre los cambios que serán implementados en la forma de calcular la tarifa de gas en Mar del Plata fue sustituido en las últimas horas por una nueva postura oficial.
Según informó este lunes la dirección de Prensa de la comuna, la directora de Protección al Consumidor del municipio, Verónica Tambascia, planteó ante el Ministerio de Energía de la Nación que las modificaciones anunciadas “profundizan un trato discriminatorio y desventajoso para los usuarios residenciales que habitan en nuestro Partido”.
Por eso la funcionaria anticipó que se ocupará de reclamar que el Gobierno nacional establezca un cuadro tarifario diferente al que ya fue anunciado, que resulte todavía más benévolo para los usuarios marplatenses.
Lo que todos se preguntaban ayer por la tarde -sin encontrar respuesta alguna- es si el intendente Arroyo había leído la resolución que salió a festejar y de la que se hacía mentor o simplemente «se comió los títulos de los diarios» y salió a hablar «por boca de ganso».
Un papelón más…¿y van?


