Perú no encuentra piso a la crisis y Bolivia recibe en triunfo a Evo

Mientras el presidente Martín Vizcarra se convertía en otro mandatario depuesto en el Perú, Evo Morales volvía en triunfo a Bolivia y deberá ahora definir su papel político en la etapa que viene.

El presidente de Perú, Martín Vizcarra que hizo de la lucha contra la corrupción su principal bandera, navegando a contracorriente de la clase política, fue destituido por el Congreso, durante un segundo juicio de destitución en dos meses. Se alcanzaron los 105 votos a favor sobre un total de 130 congresistas, cuando el mínimo necesario era de 87. Este martes debe asumir el presidente del Congreso, Manuel Merino.

Invocando apego a la verdad y transparencia, Vizcarra fue objeto de un nuevo juicio político relámpago en el Congreso por supuesta «incapacidad moral», tras negar haber recibido coimas por contratos de obras públicas en 2014, cuando era gobernador de la región sureña de Moquegua.

«Rechazo enfática y categóricamente estas imputaciones», «no he cobrado soborno alguno», afirmó, al defenderse personalmente ante el plenario, sin recurrir a un abogado.

La tenacidad y honestidad que predica le ayudó a librarse del primer proceso de destitución, que lo tuvo contra las cuerdas el 18 de septiembre por aparentemente inducir a mentir a dos colaboradoras en investigaciones del Parlamento y la Fiscalía por unos cuestionados contratos con un cantante.

-Evo y un triunfal regreso a casa-

El expresidente de Bolivia Evo Morales regresó ayer a su país en una caravana multitudinaria, un año después del golpe de Estado que lo obligó a refugiarse en México y en Argentina.

Morales decidió viajar por tierra desde la ciudad argentina de La Quiaca a la boliviana Villazón. En ambos lados de la frontera, el expresidente fue escoltado por más de un centenar de vehículos y miles de simpatizantes que celebraron el fin de su exilio.

«Quiero decirles que no dudaba que iba a volver pero no estaba seguro de que iba a ser tan pronto. Es algo histórico, algo inédito, gracias a la unidad del pueblo boliviano y al acompañamiento de muchas autoridades del mundo», afirmó Morales durante el acto de despedida en La Quiaca y en el que estuvo acompañado por el presidente argentino Alberto Fernández.

«Parte de mi vida queda en Argentina después de once meses, no me sentí abandonado. Hermano Alberto, somos la patria grande que trabajamos en complementariedad. Muchas gracias por acompañarme, por garantizar mi seguridad y, sobre todo, quiero que sepan que me salvó la vida. Eso nunca lo voy a olvidar», agregó en un mensaje en el que también agradeció el apoyo del presidente mexicano Andrés López obrador.