¿Picardía o incapacidad?: un caído en Malvinas figura en el padrón

El mismo día en el que el gobierno anuncia un censo para el próximo año un caso insólito, y vergonzoso, pone en evidencia las debilidades y vicios del sistema institucional argentino. 

El 14 de junio de 1982 la familia del marplatense José Luis Del Hierro comenzaba a vivir un tiempo de dolor y desgarro. Y es que el joven fue uno de los tantos soldados caídos en Malvinas a los que la ciudad recuerda con respeto y admiración desde aquel luctuoso momento.

Pero ahora su nombre vuelve a aparecer ligado a la improvisación e incapacidad de un país que supo enviar a sus jóvenes a una guerra para la que no estaban preparados y que ahora parece no ser capaz de recordar sus nombres con la seriedad que su carácter de héroes caídos por la patria exige.

«Ante un rumor que había soldados caídos en Malvinas se realizó la búsqueda y descubrió que José Luis Del Hierro figuraba inscripto. Eso se transmitió y nos llegó la información», indicó el presidente del Centro de Excombatientes de la ciudad, Mariano Garbini.

¿Será el único caso?, ¿otra muestra de la incapacidad funcional de un estado construido para revolear empleos públicos sin exigir a sus agentes la mínima capacidad e idoneidad?. ¿O habremos llegado al colmo de utilizar el nombre de nuestros muertos ilustres para alguna maniobra electoral de baja estofa?.

El tiempo nos dará la respuesta. Pero ahora es el momento de denunciar esta iniquidad y rendir homenaje a José Luis, a su gente y a todos los que dejaron su vida en defensa de una Argentina que no siempre sabe estar a la altura de la grandeza de sus hijos.